Dentro del vasto y complejo ecosistema de superhéroes creado por Robert Kirkman, "Invencible Presenta: Atom Eve" se erige como una pieza fundamental de mitología expandida. Esta miniserie, escrita por Benito Cereno bajo la estrecha supervisión de Kirkman y con el arte detallado de Nate Bellegarde, funciona como una precuela necesaria que disecciona los orígenes de Samantha Eve Wilkins, uno de los personajes más poderosos y emocionalmente profundos de la serie principal de *Invencible*.
La narrativa se aleja de la perspectiva de Mark Grayson para centrarse exclusivamente en la génesis de Eve. La historia comienza mucho antes de que ella se convierta en la heroína que el público conoce, retrocediendo hasta el momento de su concepción y nacimiento. A través de un ritmo pausado pero cargado de tensión, el cómic revela que Samantha no es el resultado de una mutación azarosa o de una herencia biológica convencional, sino el producto de un experimento gubernamental de alto secreto liderado por el Dr. Brandenburg. Este proyecto buscaba crear el arma definitiva: un ser capaz de manipular la materia a nivel molecular.
El núcleo del conflicto en esta obra no reside únicamente en las batallas físicas, sino en la dicotomía entre la naturaleza de Samantha y su entorno. Criada por los Wilkins, una pareja de clase media que desconoce su origen y que carece de la capacidad emocional para lidiar con una hija superdotada, Eve crece en un ambiente de incomprensión y mediocridad. El guion de Cereno explora con maestría la soledad de una niña que puede ver los átomos de todo lo que la rodea, pero que no logra conectar con las personas que la llaman hija. Esta desconexión familiar es el motor que impulsa a Samantha a buscar su verdadera identidad y a poner a prueba los límites de su poder.
A medida que la trama avanza, el cómic detalla el proceso de autodescubrimiento de sus habilidades. A diferencia de otros héroes que simplemente poseen fuerza o velocidad, el poder de Atom Eve es intelectual y creativo. La obra muestra cómo debe estudiar química y física de forma obsesiva para poder transmutar objetos y alterar la realidad de manera efectiva. Sin embargo, este don viene acompañado de un oscuro legado: el gobierno no ha olvidado su "propiedad". La aparición de figuras del pasado de Samantha y de otros sujetos de prueba fallidos introduce un elemento de ciencia ficción oscura y conspiranoica que eleva el tono de la historia por encima del relato de origen tradicional.
El arte de Nate Bellegarde es crucial para la efectividad de esta sinopsis visual. Su estilo, que equilibra el realismo de las expresiones faciales con la espectacularidad de la manipulación molecular, permite que el lector sienta el peso de la responsabilidad que recae sobre los hombros de una adolescente. Los diseños de los personajes y la representación de los laboratorios secretos aportan una estética cruda que contrasta con el brillo del traje rosa que Eve acabará adoptando.
"Invencible Presenta: Atom Eve" es, en última instancia, un estudio de personaje sobre la autonomía