En el vasto y colorido panorama del noveno arte en España, pocos fenómenos son tan fascinantes, cercanos y genuinamente divertidos como el universo creado por el autor conocido como Tbos. La publicación de los "Integrales Tbos" por parte de DQ Comics no es solo un acierto editorial, sino un acto de justicia para una de las trayectorias más constantes y queridas dentro del ámbito de la parodia y la sátira visual. Estos volúmenes recogen, con una edición cuidada y definitiva, años de ingenio volcados en viñetas que han sabido capturar la esencia de la cultura popular contemporánea.
Para entender qué encontramos en estos integrales, primero debemos hablar de la firma. Tbos ha perfeccionado un estilo que, aunque bebe de la tradición del *super-deformed* o el estilo "cabezón" (popularizado en España por figuras como Enrique Vegas), posee una identidad narrativa propia. Su dibujo es limpio, de línea clara y expresividad máxima, capaz de sintetizar la complejidad de un blockbuster de Hollywood o la profundidad de una serie de culto en apenas unas pocas viñetas cargadas de intención.
El contenido de los "Integrales Tbos" es un festín para cualquier amante del cine, la televisión y los cómics de superhéroes. La premisa es tan sencilla como efectiva: la deconstrucción humorística. A través de sus páginas, asistimos a una revisión irreverente de los grandes hitos de la gran pantalla. Desde los clásicos del cine de los años 80 que forjaron a toda una generación, hasta los estrenos más recientes del universo cinematográfico de Marvel o DC, pasando por el terror más icónico y las series de televisión que han paralizado el mundo.
Lo que eleva este trabajo por encima de la simple caricatura es la agudeza del guion. Tbos no se limita