Publicado por Zenescope Entertainment y orquestado por el guionista Ralph Tedesco, *Hit List* se aleja de las reinterpretaciones de cuentos de hadas y el terror sobrenatural que suelen caracterizar a la editorial para sumergirse de lleno en el género del thriller criminal más crudo y visceral. Esta obra es una exploración meticulosa de la violencia profesional, la estrategia de guerrilla urbana y la fragilidad de las alianzas en el inframundo del crimen organizado.
La premisa de *Hit List* es tan directa como letal: un grupo de asesinos de élite, cada uno con una especialidad técnica y un trasfondo oscuro, es reunido con un propósito único y devastador. Su objetivo no es un individuo aislado, sino el desmantelamiento total de una de las organizaciones criminales más poderosas y arraigadas de la ciudad: el sindicato de Brownsville. Esta organización no solo controla el tráfico de sustancias y el juego, sino que ha extendido sus tentáculos hacia las instituciones, volviéndose virtualmente intocable para la ley convencional.
A diferencia de otros cómics de justicieros, *Hit List* no se apoya en el heroísmo moralista. Los protagonistas son profesionales del asesinato que operan bajo un código de eficiencia quirúrgica. La narrativa se estructura como una partida de ajedrez sangrienta donde el equipo de ejecutores debe identificar y eliminar los eslabones de la cadena de mando del sindicato, desde los contadores y jefes de logística hasta los lugartenientes más despiadados, antes de llegar a la cabeza de la serpiente.
El guion de Tedesco destaca por su enfoque en la planificación y la ejecución. No se trata simplemente de tiroteos aleatorios; la obra dedica un espacio considerable a mostrar la vigilancia, la infiltración y el uso de la tecnología para vulnerar las defensas del enemigo. Cada miembro del equipo de asesinos aporta una dinámica distinta: desde el experto en combate a larga distancia hasta el especialista en infiltración silenciosa, creando una sinergia que recuerda a las mejores películas de atracos o de operaciones especiales, pero con un tono mucho más sombrío y nihilista.
El antagonista colectivo, el sindicato de Brownsville, está retratado como una fuerza de la naturaleza corporativa y criminal. Su respuesta ante la amenaza no es el pánico, sino una contraofensiva brutal que pone a prueba la cohesión del grupo de protagonistas. La tensión de la obra radica en la constante sensación de que, a pesar de su letalidad, los asesinos están superados en número y recursos, lo que convierte cada misión en un ejercicio de supervivencia al límite.
Visualmente, el cómic mantiene la estética detallada y cinematográfica propia de Zenescope, pero adaptada a un entorno urbano opresivo. El uso de las sombras y la paleta de colores refuerzan la atmósfera de cine noir moderno, donde la ciudad se siente como un personaje más, frío e indiferente a la carnicería que ocurre en sus callejones y áticos de lujo. Las secuencias de acción están coreografiadas con una claridad que permite al lector seguir la táctica empleada, subrayando el realismo sucio que busca la historia.
*Hit List* es, en esencia, un estudio sobre la profesionalización de la muerte y las consecuencias de desafiar el statu quo del poder criminal. No hay espacio para la redención fácil ni para finales edulcorados. La obra se mantiene fiel a su naturaleza de thriller de alto octanaje, ofreciendo una narrativa tensa que disecciona cómo se desmorona un imperio cuando se le ataca con la precisión de un bisturí. Es una lectura obligada para quienes buscan una historia de crimen que priorice la estrategia, el ritmo implacable y una visión sin concesiones del submundo del asesinato por encargo.