*Historias por Hora*, del autor mallorquín Pau (Pau Rodríguez), es una obra que se sitúa en la intersección entre el ejercicio creativo extremo, el diario íntimo y la crónica costumbrista. Publicado bajo su propio sello, Escápula Editorial, este volumen recopila una serie de historietas realizadas bajo las estrictas reglas del "Hourly Comic Day", un evento internacional que desafía a los dibujantes a crear una viñeta o página por cada hora que permanecen despiertos durante una jornada específica (tradicionalmente el 1 de febrero).
Desde una perspectiva técnica y narrativa, el cómic se aleja de las estructuras convencionales de planteamiento, nudo y desenlace para abrazar la inmediatez del momento. La premisa es la transparencia absoluta: el autor documenta su vida en tiempo real, lo que convierte a la obra en un experimento de honestidad brutal y agilidad gráfica. A diferencia de sus trabajos más elaborados y épicos, como *La saga de Atlas y Axis*, en *Historias por Hora* Pau despoja su estilo de artificios para centrarse en la síntesis y la expresividad necesaria para cumplir con los plazos horarios.
El contenido de la obra es una inmersión profunda en la cotidianidad de un autor de cómics profesional. A través de sus páginas, el lector es testigo de la rutina doméstica, las dinámicas familiares, las frustraciones del trabajo autónomo y las pequeñas alegrías mundanas. No hay filtros heroicos; se muestran los momentos de bloqueo creativo, el cansancio físico, las tareas del hogar y la interacción con sus hijos y su entorno. Esta falta de pretensión es, precisamente, lo que otorga al cómic su fuerza narrativa, permitiendo que cualquier lector empatice con la lucha universal contra el reloj y la búsqueda de equilibrio entre la vida personal y la profesional.
Uno de los aspectos más fascinantes de este recopilatorio es observar la evolución del autor a lo largo de los años. Al reunir varias ediciones del desafío, el libro funciona como un registro del paso del tiempo, no solo en el estilo de dibujo de Pau —que se vuelve más seguro y sintético con cada entrega— sino también en su propia vida. Los niños crecen, las preocupaciones cambian y el entorno evoluciona, convirtiendo el cómic en un documento histórico personal y social.
El dibujo, aunque realizado a contrarreloj, mantiene una calidad técnica envidiable. Pau demuestra por qué es uno de los narradores visuales más respetados de su generación. Su capacidad para capturar la esencia de un movimiento o una expresión con apenas unos trazos permite que la lectura sea fluida y dinámica. El uso del espacio en blanco y la composición de las viñetas reflejan una maestría que solo se adquiere tras décadas de oficio, logrando que lo que podría ser un simple boceto se convierta en una lección de narrativa gráfica.
*Historias por Hora* también funciona como una reflexión sobre el propio medio del cómic. Al dibujar sobre el hecho de dibujar, Pau establece un diálogo meta-referencial con el lector. Se discuten materiales, técnicas y la propia naturaleza del esfuerzo creativo. Es una obra que desmitifica la figura del artista para presentarlo como un trabajador más, sujeto a las mismas presiones temporales y vitales que el resto de la sociedad.
En resumen, este cómic es una pieza esencial para entender el género autobiográfico en España. Es una obra que celebra lo ordinario y lo convierte en extraordinario a través de la observación minuciosa. Sin necesidad de grandes giros argumentales ni escenarios fantásticos, Pau consigue atrapar al lector en la cadencia de sus horas, ofreciendo un retrato sincero, divertido y, en ocasiones, conmovedor de la vida misma. Es un testimonio de resistencia creativa y una invitación a valorar los detalles que componen nuestro día a día, recordándonos que detrás de cada gran obra hay miles de horas de vida cotidiana que rara vez se cuentan, pero que aquí son las protagonistas absolutas.