La obra 'Historia Ilustrada del Real Zaragoza 1903-2000' representa un hito dentro de la historieta documental y deportiva en España. Lejos de ser un simple libro de efemérides con ilustraciones decorativas, este título se articula como una narrativa gráfica integral que utiliza el lenguaje del cómic para reconstruir casi un siglo de identidad deportiva, social y urbana. Como experto en el medio, es imperativo analizar esta obra desde su capacidad para sintetizar la complejidad de una cronología centenaria en viñetas que mantienen el ritmo narrativo sin sacrificar el rigor histórico.
El cómic se estructura de forma cronológica, comenzando por los antecedentes fundacionales que dieron origen al club actual. La narrativa arranca en 1903, explorando la coexistencia y posterior fusión de los clubes primigenios, como el Iberia S.C. (los "avispas") y el Zaragoza C.D. (los "tomates"). El guion, meticulosamente documentado, logra que el lector no solo asista a una sucesión de resultados deportivos, sino que comprenda el contexto sociopolítico de cada época, desde los albores del profesionalismo hasta la consolidación del club en la élite del fútbol europeo a finales del siglo XX.
Desde el punto de vista técnico, el dibujo destaca por su capacidad de mimesis y dinamismo. Capturar el movimiento del fútbol en el estatismo de una viñeta es uno de los mayores retos para cualquier dibujante, y en esta obra se resuelve mediante un uso inteligente de las líneas de acción y una composición de página que alterna entre el detalle del retrato individual y la espectacularidad de las escenas de juego colectivo. Los rostros de figuras icónicas están representados con una fidelidad que permite el reconocimiento inmediato, pero manteniendo siempre la expresividad propia de la línea clara o el realismo figurativo, evitando que el dibujo se convierta en una mera copia de fotografías de archivo.
El tratamiento del color y la ambientación visual también juegan un papel crucial. La obra utiliza la paleta cromática para diferenciar las distintas eras del club, permitiendo que el lector identifique visualmente el paso de las décadas. La evolución de las equipaciones, la transformación del estadio de Torrero a La Romareda y los cambios en la fisonomía de la ciudad de Zaragoza se integran como un personaje más de la trama, aportando una capa de profundidad que trasciende lo estrictamente deportivo.
Uno de los puntos fuertes de este cómic es la gestión de los grandes hitos. La narración de la época de "Los Magníficos" en los años 60, la etapa de los "Zaraguayos" en los 70 y la culminación con los éxitos de los años 90, incluyendo la histórica Recopa de Europa, se abordan con un equilibrio narrativo encomiable. El guion evita caer en el hagiográfico excesivo, prefiriendo centrarse en la épica del esfuerzo y en la construcción de una identidad colectiva. Las secuencias de los goles más emblemáticos están coreografiadas con una precisión que permite al lector "leer" la jugada, descomponiendo el movimiento en una secuencia cinematográfica que aprovecha al máximo las posibilidades del medio impreso.
En cuanto a su valor como objeto de estudio, 'Historia Ilustrada del Real Zaragoza 1903-2000' es un ejemplo de cómo el cómic puede servir como herramienta pedagógica y de preservación cultural. Al condensar miles de páginas de prensa y horas de metraje en un formato accesible, la obra democratiza el acceso a la historia del club para las nuevas generaciones, a la vez que ofrece un ejercicio de nostalgia visual para los veteranos. Es, en definitiva, una pieza de arqueología gráfica que entiende que la historia de un club de fútbol es, en realidad, la historia de la gente que lo rodea, narrada con la agilidad y el impacto visual que solo el noveno arte puede ofrecer. La obra concluye en el umbral del nuevo milenio, dejando un testimonio gráfico exhaustivo de un siglo de pasión, técnica y evolución constante.