La colección "Historia de Andalucía", publicada originalmente a principios de la década de los 80 por la editorial Roasa, constituye uno de los proyectos editoriales más ambiciosos y singulares del cómic didáctico español. Esta obra, compuesta por nueve volúmenes, no es solo un ejercicio de cronología histórica, sino una pieza fundamental de la narrativa gráfica que buscaba, en pleno proceso de la Transición española, dotar de una identidad visual y narrativa a la trayectoria milenaria del pueblo andaluz.
Desde un punto de vista técnico, la serie destaca por un rigor documental exhaustivo, coordinado por historiadores y literatos de la talla de Manuel Barrios, y plasmado en viñetas por un equipo de dibujantes de la escuela clásica española, entre los que sobresalen nombres como Luis Bermejo o José Casanovas. El estilo artístico se aleja de la caricatura para abrazar un realismo académico, detallista y sobrio, capaz de recrear con precisión desde la arquitectura califal hasta los uniformes de las tropas napoleónicas.
La estructura de la obra sigue una progresión lineal dividida en bloques temáticos que abarcan desde los orígenes geológicos y la prehistoria hasta la consecución de la autonomía en el siglo XX. El primer volumen se sumerge en la formación del territorio y el enigma de Tartessos, estableciendo las bases de la civilización en el sur peninsular. El segundo tomo aborda la romanización, transformando la Bética en uno de los pilares económicos y culturales del Imperio.
El núcleo central de la colección (del tercer al sexto volumen) se dedica a la etapa medieval, un periodo donde el cómic alcanza sus mayores cotas de espectacularidad visual. Se narra la caída del reino visigodo, el esplendor del Emirato y el Califato de Córdoba, y la posterior fragmentación en los Reinos de Taifas. Estos tomos gestionan con maestría la complejidad política de la época, mostrando no solo los conflictos bélicos, sino también el florecimiento de las artes, la filosofía y la convivencia (no exenta de tensiones) entre culturas. La culminación de este bloque llega con el Reino Nazarí de Granada y el proceso de la Reconquista por parte de los Reyes Católicos.
Los volúmenes finales (del séptimo al noveno) trasladan el foco hacia la Modernidad y la Edad Contemporánea. El séptimo tomo analiza el papel crucial de Andalucía como puente hacia el Nuevo Mundo tras el Descubrimiento de América, mientras que el octavo se adentra en las crisis del Antiguo Régimen, la Guerra de la Independencia y el convulso siglo XIX, marcado por el bandolerismo y las desigualdades sociales. Finalmente, el noveno volumen cierra la obra abordando el siglo XX, la Segunda República, la Guerra Civil y el camino hacia el Estatuto de Autonomía, cerrando un ciclo narrativo que busca explicar el presente a través de las cicatrices y logros del pasado.
Narrativamente, la serie utiliza una voz en off omnisciente que guía al lector, apoyada en diálogos que, aunque didácticos, mantienen el ritmo dramático necesario para no caer en el estatismo de un libro de texto ilustrado. El uso del color es fundamental: predominan los tonos cálidos y terrosos, evocando la luz característica de la región, y se emplea una composición de página dinámica que alterna grandes panorámicas de batallas o ciudades con planos cortos que humanizan los procesos históricos.
En definitiva, "Historia de Andalucía 1-9" es una obra de referencia en el cómic histórico español. Su valor reside en haber sabido traducir siglos de complejidad social, económica y política al lenguaje de la historieta, manteniendo un equilibrio entre la divulgación masiva y la precisión académica, sin renunciar a una estética de dibujo clásico que hoy se percibe como un testimonio artístico de su época. Es una lectura esencial para comprender cómo el noveno arte puede servir como herramienta de construcción cultural y memoria colectiva.