Highlander – The American Dream

Highlander: The American Dream es una miniserie de cinco números publicada por la editorial IDW Publishing en 2017, que expande el universo de la icónica franquicia iniciada en 1986. Escrita por Brian Ruckley y con arte de Andrea Mutti, esta obra se posiciona como una pieza fundamental para los seguidores de la mitología de los Inmortales, situándose cronológicamente antes de los eventos de la película original, pero funcionando como una narrativa independiente que profundiza en la psicología de su protagonista, Connor MacLeod.

La trama se estructura a través de una narrativa no lineal que salta entre diferentes épocas, un recurso clásico de la saga pero ejecutado aquí con una precisión que refuerza el peso de los siglos sobre el personaje. El núcleo de la historia se desarrolla en los Estados Unidos de mediados del siglo XX, específicamente durante las décadas de 1950 y 1960. En este periodo, Connor MacLeod intenta asimilarse en una sociedad que atraviesa cambios culturales y sociales profundos, buscando una paz que su naturaleza eterna rara vez le permite. Bajo la identidad de un hombre común, Connor intenta aferrarse a la promesa del "sueño americano": la posibilidad de construir un hogar, una identidad estable y una vida tranquila lejos de la violencia del "Juego".

Sin embargo, la premisa del cómic establece rápidamente que para un Inmortal, el pasado nunca está realmente muerto. La historia entrelaza los días de Connor en la Pennsylvania de la posguerra con flashbacks cruciales que nos llevan a la Escocia del siglo XVIII y a los campos de batalla de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Estos saltos temporales no son meramente decorativos; sirven para presentar la génesis de un conflicto que alcanza su clímax en el presente narrativo del cómic. El motor de la intriga es la reaparición de una amenaza vinculada a un antiguo encuentro de Connor, un adversario que desafía no solo su habilidad con la espada, sino también su brújula moral.

El guion de Brian Ruckley evita las florituras innecesarias para centrarse en la carga emocional de la inmortalidad. A diferencia de otras entregas de la franquicia que se pierden en la acción desenfrenada, *The American Dream* explora la melancolía de ver cómo el mundo cambia mientras uno permanece estático. El contraste entre el optimismo brillante de la América de los años 50 y la oscuridad de los duelos clandestinos entre Inmortales crea una atmósfera de tensión constante. Connor es retratado como un hombre cansado pero resiliente, alguien que ha visto nacer y morir naciones y que, sin embargo, sigue buscando un propósito más allá de la simple supervivencia.

En el apartado visual, Andrea Mutti utiliza un estilo de dibujo que favorece la ambientación histórica y el tono de género negro. Su trazo, complementado por una paleta de colores que diferencia claramente las épocas, logra capturar tanto la crudeza de las Tierras Altas escocesas como la estética urbana y suburbana de la mitad del siglo XX. Las secuencias de combate están coreografiadas con claridad, respetando la tradición de los duelos de espadas que definen a la serie, pero dándoles un peso visceral que resuena con la gravedad de la historia.

*Highlander: The American Dream* no solo es una historia de acción sobre guerreros eternos cortándose la cabeza; es un examen sobre la identidad y la persistencia. Al situar a MacLeod en el contexto de la construcción del mito estadounidense, el cómic cuestiona si un ser que no puede morir puede realmente formar parte de una nación que se redefine constantemente. Es una lectura esencial para entender el vacío temporal en la vida de Connor MacLeod antes de su llegada a la Nueva York de los años 80, ofreciendo una capa de complejidad que enriquece el canon original sin contradecirlo. La obra logra mantener el misterio y la urgencia del "Juego", recordándonos que, al final, solo puede quedar uno, pero que el camino hasta ese momento está lleno de pequeñas tragedias y breves momentos de humanidad.

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