Higher Earth COMPLETO El intruso

Higher Earth, escrita por Sam Humphries y dibujada por Francesco Biagini, es una de las propuestas más ambiciosas y viscerales de la ciencia ficción contemporánea en el mundo del cómic. Publicada originalmente por BOOM! Studios, esta obra se aleja de las utopías tecnológicas para sumergir al lector en una distopía multiversal donde el concepto de "imperio" alcanza una escala inimaginable. La premisa central se basa en la existencia de una jerarquía de mundos: no existe una sola Tierra, sino infinitas versiones de ella, todas conectadas y dominadas por una sola: la "Tierra Superior" (Higher Earth).

La trama arranca con una fuerza cinética arrolladora. En un mundo periférico, una "Tierra de vertedero" donde la civilización ha colapsado y la supervivencia es una lucha diaria contra la naturaleza y los desechos de otros mundos, conocemos a Heidi. Ella es una joven resiliente que intenta sobrevivir en un entorno hostil hasta que su destino se cruza con el de Rex, un hombre enigmático que cae del cielo con una misión clara y violenta. Rex es el "intruso", un guerrero que posee tecnología avanzada y un conocimiento profundo de los mecanismos que mantienen unido el imperio multiversal.

El núcleo narrativo de Higher Earth: El intruso se centra en la huida y el contraataque. Rex no es un héroe convencional; es un hombre consumido por un deseo de venganza contra los gobernantes de la Tierra Superior, y Heidi se convierte en su inesperada compañera de viaje. A través de sus ojos, el lector descubre la aterradora logística del imperio. La Tierra Superior no solo ha conquistado otros planetas, sino que ha esclavizado realidades enteras. Algunas Tierras son utilizadas exclusivamente para la extracción de recursos naturales, otras como vertederos industriales, y unas pocas como campos de recreo para la élite. Esta estructura de castas a nivel cósmico establece un conflicto de clases que trasciende el tiempo y el espacio.

El guion de Sam Humphries destaca por su ritmo frenético. La narrativa no se detiene en largas exposiciones pseudocientíficas sobre el viaje entre dimensiones; en su lugar, utiliza la acción para mostrar cómo funciona este universo. Cada salto entre Tierras presenta un ecosistema visual y social distinto, lo que permite que la historia mantenga una frescura constante. Sin embargo, bajo la superficie de la persecución constante, subyace una crítica mordaz al consumismo desenfrenado y al imperialismo. La Tierra Superior es el reflejo extremo de una sociedad que ha agotado su propio mundo y necesita devorar otros para mantener su estatus de opulencia.

Visualmente, el trabajo de Francesco Biagini es fundamental para dotar de identidad a la obra. Su estilo es detallado y crudo, capaz de retratar tanto la majestuosidad tecnológica de la capital imperial como la decrepitud de los mundos periféricos. El diseño de los "saltos" entre realidades y la tecnología de combate de Rex tienen una estética industrial y pesada que refuerza la sensación de peligro constante. Biagini logra que cada versión de la Tierra se sienta única, utilizando la arquitectura y el paisaje para narrar la historia de cada mundo antes de que los protagonistas deban abandonarlo.

El volumen completo de El intruso funciona como una introducción perfecta y un arco autoconclusivo que redefine las expectativas del género. No se limita a ser una historia de "qué pasaría si", sino que construye una mitología propia donde la supervivencia individual choca contra la maquinaria de un estado totalitario que abarca dimensiones. La relación entre Rex y Heidi evoluciona de la desconfianza mutua a una alianza forjada en el trauma y la necesidad, ofreciendo el anclaje emocional necesario en medio del caos multiversal.

En resumen, Higher Earth es una obra imprescindible para los amantes de la ciencia ficción dura y las historias de venganza con un trasfondo sociopolítico. Es un cómic que cuestiona el coste del progreso y la ética del poder absoluto, todo envuelto en una narrativa de persecución de alto voltaje que no da respiro al lector. La figura del intruso no es solo la de un hombre

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