Helldorado

Helldorado es una obra fundamental dentro del catálogo de la historieta europea contemporánea, fruto de la colaboración entre los guionistas Jean-David Morvan y Miroslav Dragan, y el dibujante argentino Ignacio Noé. Publicada originalmente en tres álbumes (*Santa Maladre*, *Esperanza* y *Tierra de los muertos*), esta trilogía se aleja de las crónicas históricas convencionales para sumergirse en una narrativa que hibrida el drama de época con el horror sobrenatural y el realismo sucio.

La historia se sitúa en el siglo XVII, en el contexto de la conquista de América. La trama nos traslada a la isla de Syba, un enclave ficticio en el Caribe que sirve como microcosmos de la brutalidad colonial. El relato comienza con la llegada de una expedición de conquistadores españoles, impulsados por la insaciable sed de oro y la expansión de la fe cristiana. Sin embargo, lo que encuentran no es el paraíso terrenal ni las riquezas legendarias de El Dorado, sino un entorno hostil donde la naturaleza y lo místico parecen conspirar contra los invasores.

El conflicto central de *Helldorado* se articula a través de tres facciones claramente diferenciadas: los conquistadores españoles, los nativos de la isla y un grupo de esclavos africanos. A diferencia de otros relatos de la época, Morvan y Dragan evitan el maniqueísmo simplista. Los españoles no son solo villanos de caricatura, sino hombres consumidos por la ambición, el fanatismo religioso y el miedo; los nativos, por su parte, no son víctimas pasivas, sino una cultura que guarda secretos oscuros y una conexión aterradora con su tierra.

El elemento que eleva a *Helldorado* por encima del drama histórico estándar es la introducción de la "Muerte Blanca". Esta es una enfermedad misteriosa y devastadora que asola la isla, una plaga que no solo mata, sino que transforma a los afectados en algo que desafía la comprensión humana. Esta amenaza biológica y sobrenatural actúa como un catalizador que acelera la degradación moral de todos los personajes. La búsqueda del oro se convierte rápidamente en una lucha desesperada por la supervivencia en un territorio que parece haber sido olvidado por Dios.

Visualmente, la obra es un despliegue de maestría técnica gracias al arte de Ignacio Noé. El dibujante utiliza un estilo hiperrealista que enfatiza la fisicidad de la historia. El lector casi puede sentir la humedad opresiva de la selva, el hedor de la enfermedad y la aspereza de las armaduras oxidadas. Noé no escatima en detalles a la hora de retratar la violencia y la decrepitud, utilizando una paleta de colores que transita entre los tonos terrosos, los verdes asfixiantes de la vegetación y el blanco clínico y fantasmal de la plaga. Su capacidad para capturar la expresividad del dolor y la locura en los rostros de los personajes es clave para mantener la tensión narrativa.

El guion destaca por su estructura coral. Aunque existen figuras que guían la narración, como el capitán de la expedición o ciertos miembros de la resistencia indígena, el verdadero protagonista es el entorno y la inevitable caída hacia el abismo de la condición humana. La obra explora temas profundos como el choque cultural, el racismo, la corrupción del poder y la futilidad de la conquista frente a fuerzas que escapan al control del hombre.

En conclusión, *Helldorado* es un cómic crudo, visceral y profundamente atmosférico. Es una reinterpretación oscura del mito de la conquista, donde el título mismo —un juego de palabras entre "Hell" (infierno) y "El Dorado"— resume perfectamente la experiencia de lectura: un viaje sin retorno hacia la oscuridad del alma humana, enmarcado en un escenario de una belleza plástica tan impresionante como aterradora. Es una lectura imprescindible para quienes buscan una narrativa adulta que desafíe las convenciones del género histórico y se atreva a explorar los límites del horror existencial.

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