Half Past Danger 2 – Dead To Reichs

Half Past Danger 2: Dead to Reichs es la continuación directa de la aclamada obra de Stephen Mooney, quien vuelve a ejercer como autor integral (guionista y dibujante) para expandir el universo de aventuras *pulp* que cautivó a los lectores en la primera entrega. Publicada originalmente por IDW Publishing, esta secuela mantiene la esencia de las historias de acción de mediados del siglo XX, hibridando con maestría el género bélico, el espionaje internacional y elementos de ciencia ficción clásica, como la presencia de dinosaurios y tecnología anacrónica.

La narrativa se sitúa en el verano de 1945. La Segunda Guerra Mundial ha terminado oficialmente en Europa, y el mundo intenta reconstruirse sobre las cenizas del conflicto. Sin embargo, para el grupo de protagonistas que sobrevivió a los horrores de la isla del Pacífico en el primer volumen, la paz es una ilusión frágil. La trama arranca en un Londres de posguerra, una ciudad que, a pesar de la victoria, sigue sumida en la austeridad y las sombras. Es aquí donde Tommy «Irish» Flynn, el reacio héroe de la serie, intenta encontrar su lugar en un mundo que ya no parece necesitar soldados de fortuna, hasta que el pasado regresa para reclamar su atención.

El núcleo argumental de Dead to Reichs gira en torno a la supervivencia de remanentes del Tercer Reich que se niegan a aceptar la derrota. Estos elementos disidentes no son simples soldados ocultos; son una facción científica y militar que ha logrado rescatar y perfeccionar los descubrimientos prehistóricos y biológicos presentados anteriormente. La amenaza ha evolucionado: ya no se trata solo de sobrevivir en una jungla olvidada por el tiempo, sino de evitar que una fuerza imparable sea desatada en el corazón de la civilización.

El equipo original se ve obligado a reunirse bajo circunstancias apremiantes. Elizabeth Huntington-Moss, la astuta y letal agente del MI6, retoma su papel como el cerebro estratégico del grupo, aportando la sofisticación del espionaje británico. Junto a ella, Ishimoto, el silencioso y mortífero guerrero japonés, y el Capitán John Noble, el epítome del superhombre estadounidense, completan un elenco cuya química sigue siendo uno de los puntos fuertes de la obra. La dinámica entre estos personajes se ha refinado; ya no son extraños forzados a cooperar, sino una unidad cohesionada por traumas compartidos y un objetivo común: erradicar la última y más peligrosa iteración del nazismo.

Visualmente, Stephen Mooney realiza un trabajo excepcional que rinde homenaje a los grandes ilustradores de la época dorada del cómic y el cartelismo cinematográfico. Su estilo es detallado y dinámico, con una narrativa visual que prioriza la claridad en las secuencias de acción y una ambientación histórica impecable. El diseño de producción dentro de las viñetas —desde los uniformes y vehículos hasta la arquitectura de las bases secretas— refuerza la inmersión en este mundo de "historia alternativa". El uso del color y las sombras evoca la atmósfera del cine negro, pero con la

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