Gun Fu, creada, escrita y dibujada por Howard M. Shum, es una obra que se sitúa en la intersección exacta entre el cómic independiente estadounidense de principios de los años 2000 y la estética frenética del cine de acción de Hong Kong. Publicada inicialmente bajo el sello propio del autor, Shumworld, y posteriormente relanzada y expandida a través de Image Comics, esta obra es un ejercicio de estilo que rinde homenaje a las coreografías balísticas popularizadas por directores como John Woo y coreógrafos como Yuen Woo-ping.
La trama nos traslada al año 1932, un periodo de entreguerras marcado por la inestabilidad geopolítica y el auge de los totalitarismos. El escenario principal es Hong Kong, en aquel entonces una colonia británica que servía como puente entre Oriente y Occidente. El protagonista de la historia es Cheng Bo Sen, un oficial de la policía de Hong Kong cuya reputación trasciende las fronteras de la ciudad. Bo Sen no es un agente convencional; es el máximo exponente de una disciplina letal y coreográfica conocida como "Gun Fu", un arte marcial que integra el uso de armas de fuego con la agilidad, la precisión y el combate cuerpo a cuerpo de las artes tradicionales chinas.
La premisa arranca cuando el talento de Cheng Bo Sen llama la atención del Servicio Secreto Británico. En un mundo que se encamina inevitablemente hacia un conflicto global, la inteligencia británica detecta una amenaza que no puede ser neutralizada mediante los canales diplomáticos o militares estándar. El Tercer Reich alemán ha enviado agentes a Asia en busca de un recurso místico y tecnológico que podría alterar el equilibrio de poder mundial. Ante la imposibilidad de actuar abiertamente, los británicos reclutan a Bo Sen para una misión encubierta que lo llevará desde los callejones de Hong Kong hasta el corazón de Europa, específicamente a Londres y París.
A diferencia de otros cómics de espionaje de la época, *Gun Fu* no se detiene excesivamente en la exposición política. Su enfoque es puramente cinético. Howard M. Shum utiliza la narrativa visual para emular el ritmo de una película de acción de "ballet sangriento". El diseño de los personajes es estilizado, con líneas limpias y una economía de trazo que favorece la legibilidad de las secuencias de combate. Bo Sen es presentado como un héroe de pocas palabras, cuya personalidad se define a través de su movimiento y su capacidad para resolver situaciones de desventaja numérica extrema utilizando el entorno y sus dos pistolas.
El conflicto central de la obra enfrenta la destreza individual de Bo Sen contra la maquinaria de guerra nazi, que en este universo cuenta con elementos que rozan lo fantástico y lo *pulp*. Los antagonistas no son solo soldados rasos, sino especialistas que desafían las habilidades del protagonista, obligándolo a innovar en su técnica de combate. La narrativa se estructura en torno a set-pieces de acción que van escalando en complejidad: desde tiroteos en casas de té hasta persecuciones y enfrentamientos en instalaciones militares secretas.
Uno de los aspectos más destacados de *Gun Fu* es su tratamiento del tiempo y el espacio. Shum logra que el lector perciba la trayectoria de cada bala y la intención de cada acrobacia. No hay "florituras" innecesarias en el guion; el diálogo es directo y sirve principalmente para impulsar al protagonista hacia el siguiente enfrentamiento. Es una obra que entiende perfectamente su género: es una carta de amor al cine de acción de la "Nueva Ola" de Hong Kong, trasladada al papel con una sensibilidad moderna.
En resumen, *Gun Fu* es la historia de un hombre que se convierte en el arma definitiva en un momento en que el mundo está a punto de arder. Es una exploración de la figura del héroe solitario frente a un sistema opresor, envuelta en una estética de alto octanaje. Para el lector interesado en la narrativa visual pura y en la evolución de las artes marciales en el noveno arte, esta obra de Howard M. Shum permanece como un referente de cómo capturar el movimiento y la adrenalina en paneles estáticos sin perder la elegancia ni la coherencia histórica de su ambientación en los años 30.