Dentro del vasto y oscuro multiverso de Zenescope Entertainment, la serie *Grimm Fairy Tales Presents: Salem's Daughter* destaca como una de las propuestas más atmosféricas y centradas en el horror sobrenatural. El arco argumental titulado *The Haunting* (La Maldición) consolida la mitología de su protagonista, Brisa Ames, alejándose de las reinterpretaciones directas de cuentos de hadas para sumergirse en las raíces del terror gótico estadounidense y el legado de la brujería.
La historia se sitúa cronológicamente tras los eventos iniciales que revelaron el linaje de Brisa. Como hija de una de las brujas ejecutadas en los juicios de Salem, Brisa no solo hereda un estigma histórico, sino un poder latente y aterrador: la capacidad de percibir el mal en su forma más pura y ver las manifestaciones de la muerte antes de que ocurran. En *The Haunting*, esta premisa se expande cuando Brisa, acompañada por su protector y mentor, el experimentado pistolero Darius, llega a un pequeño asentamiento que parece estar siendo devorado desde dentro por una fuerza invisible y malevolente.
El núcleo narrativo de este cómic no se limita a la caza de monstruos convencional. El guion explora la carga psicológica de la protagonista. Brisa no es una heroína que disfruta de sus facultades; es una joven que lucha por mantener la cordura mientras es bombardeada por visiones de pesadilla. Su relación con Darius es fundamental en este arco: él representa el pragmatismo, la fuerza física y el conocimiento del mundo terrenal, mientras que ella es el puente hacia lo inexplicable. Esta dinámica de "maestro y aprendiz" se pone a prueba cuando se enfrentan a una entidad que no puede ser derrotada simplemente con balas de plata o rituales antiguos.
El escenario de *The Haunting* actúa como un personaje más. El pueblo donde se desarrolla la acción está impregnado de una atmósfera de paranoia y desesperación. Los autores utilizan el entorno para reflejar el aislamiento de los personajes. Aquí, el horror no proviene solo de las apariciones, sino de los secretos enterrados de los habitantes y de cómo el miedo colectivo puede alimentar a una entidad sobrenatural. La trama se estructura como un misterio de investigación donde cada pista revela una capa más profunda de una tragedia antigua que se niega a descansar.
Visualmente, el cómic mantiene el estándar de Zenescope pero con un énfasis marcado en el claroscuro. El diseño de las criaturas y las manifestaciones espectrales busca incomodar al lector, utilizando una paleta de colores donde predominan los tonos fríos y terrosos, rompiendo la monotonía solo con el uso simbólico del rojo. Las composiciones de las viñetas refuerzan la sensación de claustrofobia, incluso en espacios abiertos, subrayando que para Brisa Ames no hay lugar donde esconderse de su percepción extrasensorial.
Uno de los puntos más fuertes de *Salem's Daughter: The Haunting* es su capacidad para equilibrar el horror visceral con el suspense psicológico. El cómic evita los tropos más desgastados del género de posesiones y casas encantadas para ofrecer una visión más cruda y ligada al folclore oscuro. La obra profundiza en la idea de que el pasado nunca muere realmente, sino que permanece latente, esperando el momento adecuado para reclamar lo que considera suyo.
Para el lector, este arco funciona como una puerta de entrada perfecta al rincón más macabro del universo *Grimm Fairy Tales*. No requiere un conocimiento exhaustivo de la continuidad principal, ya que se sostiene por su propia narrativa de suspense. Es una exploración sobre la herencia, el destino y la lucha de una mujer joven por reclamar su identidad en un mundo que la ve como un presagio de desgracia. En definitiva, *The Haunting* es una pieza clave para entender la evolución de Brisa Ames, transformándola de una víctima de sus circunstancias en una fuerza activa capaz de mirar directamente al abismo, aunque este le devuelva la mirada.