Grimm Fairy Tales Presents: Age of Darkness representa el punto álgido y la culminación de años de narrativa interconectada dentro del vasto universo de Zenescope Entertainment. Este evento crossover no es simplemente una reunión de personajes, sino el clímax de una mitología que ha reinventado los cuentos de hadas clásicos bajo una lente de fantasía oscura, horror y acción épica. La premisa se sitúa en un momento de vulnerabilidad absoluta para el Nexo y los Reinos de Poder, marcando un antes y un después en el statu quo de la editorial.
La trama central gira en torno al ascenso definitivo de la Reina Oscura (The Dark Queen), una entidad de poder inconmensurable que ha pasado eones planeando la caída de los defensores del equilibrio. A diferencia de otros villanos previos, la Reina Oscura no busca simplemente la destrucción, sino el dominio total y la subyugación de todas las realidades. Bajo su mando, las fuerzas del mal han logrado lo que antes parecía imposible: la conquista sistemática de los cuatro Reinos de Poder: Myst, Neverland, Oz y Wonderland. Cada uno de estos mundos, que los lectores han conocido a través de sus propias series independientes, se encuentra ahora bajo el yugo de la oscuridad, dejando a la Tierra como el último bastión de resistencia.
El crossover actúa como un tejido conectivo que une las tramas de personajes icónicos como Sela Mathers, Robyn Hood, Alice Liddle y Nathan Cross. Sela Mathers, la Guardiana del Nexo, asume un papel de liderazgo fundamental, intentando unificar a un grupo de héroes que, hasta este momento, a menudo han operado de forma aislada o incluso en conflicto mutuo. La narrativa explora la desesperación de estos campeones al enfrentarse a una amenaza que parece estar siempre un paso por delante, gracias a la infiltración de traidores y la manipulación de las profecías que antes les daban esperanza.
Uno de los aspectos más destacados de Age of Darkness es su escala multiversal. El cómic no se limita a las fronteras de un solo mundo; la acción salta entre las pesadillas surrealistas de Wonderland, las selvas traicioneras de Neverland y las calles urbanas de nuestro mundo. Esta estructura permite que el crossover funcione como una gran sinfonía donde cada instrumento —cada serie individual de Zenescope— aporta su propia tonalidad al conflicto global. Los lectores son testigos de cómo las decisiones tomadas en números anteriores de series como *Quest* o *Realm Knights* convergen aquí, revelando un diseño maestro que la editorial había estado gestando meticulosamente.
Temáticamente, la obra profundiza en el concepto del sacrificio y la pérdida. Al ser un evento de "era", las consecuencias son tangibles y el peligro es real; no todos los personajes saldrán indemnes, y el mundo que conocen está destinado a cambiar para siempre. La Reina Oscura no solo ataca físicamente, sino que corrompe la esencia misma de los héroes, obligándolos a cuestionar sus propios códigos morales en un intento desesperado por sobrevivir.
Visualmente, el crossover mantiene el estilo distintivo de Zenescope: un arte detallado, dinámico y con una fuerte carga estética que resalta tanto la belleza como la brutalidad de este universo. Las batallas a gran escala están diseñadas para mostrar la magnitud del ejército de la oscuridad, compuesto por criaturas de pesadilla y versiones retorcidas de figuras legendarias.
En resumen, Grimm Fairy Tales Presents: Age of Darkness es la pieza maestra que redefine el universo Grimm. Es una lectura esencial para entender la evolución de Sela Mathers y el resto de los Guardianes, ofreciendo una narrativa donde la fantasía épica se encuentra con el destino trágico. Para el lector, representa la oportunidad de ver cómo todas las piezas del rompecabezas encajan finalmente, dando paso a una nueva y sombría etapa donde las reglas del juego han sido reescritas por la voluntad de la Reina Oscura. La obra logra equilibrar la acción frenética con el desarrollo de personajes, asegurando que el impacto emocional sea tan fuerte como el espectáculo visual de sus páginas.