Grifter Vol2

El relanzamiento de la línea editorial de DC Comics en 2011, conocido como *The New 52*, trajo consigo la integración definitiva de los personajes del universo Wildstorm dentro de la continuidad principal de DC. En este contexto nace *Grifter Vol. 2*, una serie que redefine a Cole Cash no solo como un mercenario de élite, sino como un hombre atrapado en una guerra invisible que nadie más puede ver. Esta cabecera se aleja del tono superheroico tradicional para adentrarse en los terrenos del thriller de conspiración, la ciencia ficción paranoica y la acción frenética.

La premisa de *Grifter Vol. 2* arranca con un evento traumático que cambia la vida de Cole Cash para siempre. Cash, un exoperativo de las fuerzas especiales y un estafador profesional con un talento innato para la supervivencia, es secuestrado por una raza alienígena conocida como los Daemonites. Estos seres son parásitos capaces de poseer cuerpos humanos, infiltrándose en todos los estratos de la sociedad, desde las fuerzas del orden hasta las altas esferas políticas. Aunque los Daemonites intentan someter a Cole a un proceso de transformación o asimilación, algo sale mal. Cash logra escapar, pero despierta con una "mejora" involuntaria: ahora posee la capacidad de escuchar las voces de los alienígenas y, lo más importante, de ver su verdadera forma a través de los disfraces humanos.

A partir de este momento, la narrativa se transforma en una persecución constante. Cole Cash se convierte en el hombre más buscado del planeta, pero no solo por los invasores que desean silenciarlo, sino también por las autoridades humanas que lo ven como un psicópata peligroso y un asesino en serie. Para el mundo exterior, Cole está sufriendo un brote psicótico; sus afirmaciones sobre una invasión alienígena silenciosa son interpretadas como delirios, y sus ataques preventivos contra "personas inocentes" (que en realidad son Daemonites ocultos) lo catalogan como un terrorista.

La serie explora con maestría el aislamiento del protagonista. Grifter es un héroe por necesidad, pero carece del apoyo de la comunidad superheroica o del gobierno. Su única herramienta es su entrenamiento militar, su ingenio como estafador y su icónica máscara roja y negra, que se convierte en el símbolo de su resistencia. La trama se desarrolla a través de un ritmo vertiginoso, donde cada encuentro es una lucha por la supervivencia y cada aliado potencial es una fuente de sospecha. La desconfianza es el eje central: ¿quién es humano y quién es un impostor?

A nivel creativo, el volumen comienza bajo la pluma de Nathan Edmondson, quien establece un tono de suspense y espionaje muy marcado, apoyado por el arte detallado de CAFU. En esta etapa inicial, el cómic se siente como una versión moderna de *La invasión de los ladrones de cuerpos* mezclada con la estética de *Bourne*. Posteriormente, la serie experimenta un cambio de dirección con la llegada de Rob Liefeld, quien asume tanto el guion como parte del apartado visual. En esta segunda etapa, el cómic abraza sus raíces de los años 90, aumentando la escala de la acción, introduciendo elementos más fantásticos y conectando a Grifter con otros personajes del universo DC, como Deathstroke o los Helontites, expandiendo el lore de la guerra alienígena a una escala global.

*Grifter Vol. 2* es, en esencia, la historia de un hombre contra el mundo. No busca la redención ni el aplauso público; su objetivo es la supervivencia de la especie humana, incluso si esa misma especie lo persigue hasta el cansancio. Es una lectura imprescindible para quienes buscan una visión más cruda y cínica del universo DC, donde la línea entre el salvador y el criminal es casi inexistente. La serie logra mantener la esencia del personaje creado originalmente por Jim Lee y Brandon Choi, pero adaptándolo a una narrativa contemporánea donde la paranoia tecnológica y la infiltración política son los verdaderos villanos. Sin florituras, es un ejercicio de acción pura que redefine el lugar de los antihéroes en un mundo que no está preparado para la verdad que ellos representan.

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