Golly!

Golly!, publicada bajo el sello Shadowline de Image Comics, es una obra que se sitúa en la intersección del horror sobrenatural, la fantasía oscura y la estética de la "Americana" más polvorienta. Escrita por el veterano Phil Hester —conocido por su capacidad para dotar de humanidad a conceptos bizarros— e ilustrada con un estilo visceral por Brook Turner, la serie se aleja de los tropos heroicos convencionales para sumergirse en las sombras de las ferias itinerantes y los destinos predestinados.

La trama sigue a Golly, un hombre cuya existencia transcurre entre las luces de neón baratas y el olor a serrín de un carnaval ambulante. Golly no es un protagonista al uso; es un individuo rudo, un "carny" que parece haber aceptado su lugar en los márgenes de la sociedad. Sin embargo, su vida da un giro absoluto cuando descubre que no es simplemente un trabajador de feria, sino el eje central de una profecía milenaria. Golly es el "Campeón" elegido, el único ser capaz de interponerse entre nuestra realidad y una invasión de fuerzas demoníacas que buscan reclamar el mundo.

Lo que diferencia a Golly! de otras historias de "el elegido" es su tono y su ambientación. No estamos ante una epopeya de capa y espada, sino ante un relato sucio y tangible. La lucha entre el bien y el mal no ocurre en dimensiones celestiales, sino en aparcamientos de caravanas, diners de carretera y tras las carpas de los espectáculos de fenómenos. El destino del mundo descansa sobre los hombros de un hombre que preferiría estar tomando una cerveza que enfrentándose a abominaciones, lo que aporta un realismo cínico y muy refrescante a la narrativa.

El antagonista principal, conocido como el Showman, actúa como el reverso oscuro de la moneda. Representa una amenaza que es tanto física como metafísica, utilizando el propio entorno del carnaval para corromper y destruir. La dinámica entre Golly y las fuerzas que intentan guiarlo —o manipularlo— añade una capa de complejidad moral. Golly debe aprender a navegar por un mundo donde lo grotesco es la norma y donde sus aliados son tan extraños como sus enemigos. Entre sus acompañantes destaca Vaughn, un personaje que aporta el contrapunto necesario y ayuda a cimentar la mitología que Hester construye con precisión.

Visualmente, el trabajo de Brook Turner es fundamental para establecer la atmósfera del cómic. Su trazo es anguloso, cargado de sombras y con una energía que captura perfectamente la decrepitud de los escenarios y la fealdad de las criaturas sobrenaturales. Turner no teme mostrar lo deforme; al contrario, lo abraza para subrayar la naturaleza de la historia. El diseño de los monstruos es original y perturbador, alejándose de los clichés del horror gótico para abrazar una estética más cercana al surrealismo de pesadilla. El uso del color también juega un papel crucial, alternando entre los tonos apagados de la vida cotidiana y los estallidos vibrantes, casi tóxicos, de los elementos mágicos.

Temáticamente, el cómic explora la redención, la carga del deber y la idea de que la santidad puede encontrarse en los lugares más insospechados. Hester utiliza la estructura del carnaval como una metáfora de la condición humana: una fachada de entretenimiento que oculta verdades incómodas y sacrificios necesarios. A medida que la serie avanza, el lector se ve inmerso en una mitología rica que se expande orgánicamente, revelando que el conflicto de Golly es solo la punta del iceberg de una guerra mucho más antigua.

En resumen, Golly! es una propuesta imprescindible para los amantes del horror que buscan algo más allá de los sustos fáciles. Es una obra con personalidad propia, que combina el ingenio de los diálogos de Hester con una visión artística perturbadora. Logra transformar el entorno mundano de la América profunda en un campo de batalla épico, demostrando que, a veces, los salvadores del mundo no llevan uniforme, sino que tienen las manos manchadas de grasa y el corazón lleno de dudas. Es un viaje oscuro

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