*Glory* es una obra que representa uno de los ejercicios de reinvención más audaces y fascinantes del cómic estadounidense contemporáneo. Aunque el personaje fue creado originalmente por Rob Liefeld en los años 90 bajo el sello Extreme Studios de Image Comics —concebido inicialmente como una versión más agresiva y sexualizada de Wonder Woman—, la descripción que aquí nos ocupa se centra en su etapa definitiva: la etapa guionizada por Joe Keatinge e ilustrada por Sophie Campbell, publicada entre 2011 y 2012. Esta versión no solo rescató al personaje del olvido, sino que lo transformó en una de las epopeyas de fantasía y ciencia ficción más crudas y visualmente impactantes de la última década.
La premisa de *Glory* gira en torno a Gloriana Demeter, una entidad de poder incalculable nacida de una unión prohibida. Glory es el fruto del cruce entre dos razas alienígenas en guerra perpetua: las Amazonas, una estirpe de guerreras nobles pero implacables, y los Demonios del Thule, seres de una naturaleza oscura y destructiva. Esta dualidad biológica sitúa a la protagonista en un conflicto existencial permanente, siendo una paria para ambos bandos y una amenaza para el equilibrio del universo.
La narrativa comienza décadas después de que Glory abandonara la Tierra. Tras haber intervenido en conflictos humanos, incluyendo la Segunda Guerra Mundial, la guerrera desapareció, dejando tras de sí un rastro de mitos y destrucción. La historia se retoma cuando Riley Barnes, una joven humana que sufre visiones inexplicables sobre la guerrera, comienza a descubrir que Glory no es una leyenda, sino una realidad física que está regresando a nuestro mundo. Sin embargo, la Glory que regresa no es la heroína de proporciones clásicas que los registros históricos recordaban.
El rediseño de Sophie Campbell es el pilar fundamental de esta obra. Glory se presenta como una gigante de piel albina, cubierta de cicatrices de batalla, con una musculatura masiva y una presencia física que impone un respeto casi terrorífico. Este cambio estético no es meramente superficial; refleja la brutalidad de su historia y el costo físico de siglos de combate. La obra se aleja de los tropos de la "heroína pin-up" para abrazar una estética de guerrera absoluta, donde cada marca en su cuerpo cuenta una historia de supervivencia.
A nivel temático, el cómic explora la desmitificación del héroe y las consecuencias del trauma bélico. A través de una estructura narrativa que alterna entre el presente y diversos puntos del pasado de Gloriana, Keatinge construye un relato sobre la herencia de la violencia y la dificultad de escapar de un destino predestinado por la sangre. La relación de Glory con su madre, la reina de las Amazonas, y su padre, el señor del Thule, sirve como eje para explorar dinámicas familiares tóxicas a una escala cósmica.
El conflicto central se dispara cuando las tensiones entre las dos razas progenitoras de Glory alcanzan un punto de ruptura, amenazando con convertir a la Tierra en el campo de batalla final. Glory se ve obligada