GI Joe Vs Transformers Vol2

G.I. Joe vs. The Transformers Vol. 2: The Art of War es la continuación directa de la exitosa incursión de Devil's Due Publishing en el cruce de estas dos franquicias icónicas de los años 80. Tras los eventos del primer volumen, donde el descubrimiento de tecnología alienígena cambió el curso de la historia militar humana, esta secuela eleva las apuestas al explorar las consecuencias de integrar la cibernética de Cybertron con la ambición desmedida de la organización terrorista Cobra.

La trama se sitúa en un presente alternativo donde la existencia de los Transformers ya no es un secreto para las altas esferas del poder. La premisa central gira en torno a la recuperación de los restos de Megatron y otros Decepticons tras su derrota previa. Sin embargo, el enfoque de Cobra ha evolucionado: ya no buscan simplemente esclavizar a los robots gigantes, sino fusionar su esencia con la ingeniería humana para crear el arma definitiva. El catalizador de este conflicto es la creación de Serpent O.R. (Organic-Robotic), una versión reimaginada del clásico villano Serpentor. En esta iteración, no solo posee el material genético de los líderes más brillantes y despiadados de la historia, sino que su procesador central está alimentado por la tecnología de los Transformers y, lo que es más peligroso, por los datos almacenados en la Matriz de Liderazgo.

El guion, a cargo de Tim Seeley, se aleja del tono puramente aventurero para adentrarse en un tecno-thriller de ciencia ficción con tintes de horror biomecánico. La historia comienza cuando una expedición de G.I. Joe a Cybertron —ahora un planeta desolado y silencioso— desencadena una serie de eventos que reactivan las hostilidades en la Tierra. La narrativa se divide hábilmente entre la política militar terrestre y la mitología ancestral de los Transformers, estableciendo un vínculo directo entre el destino de la humanidad y la guerra civil de los alienígenas.

En el bando de los protagonistas, la alianza entre los Autobots y el equipo G.I. Joe es más tensa que nunca. Optimus Prime y Duke deben navegar por una relación de desconfianza mutua, donde los humanos temen que la presencia de los Transformers solo atraiga más destrucción, mientras que los Autobots ven con horror cómo su tecnología es pervertida por la avaricia de Cobra. Personajes como Snake Eyes y Scarlett desempeñan roles cruciales en misiones de infiltración que buscan desmantelar las instalaciones donde Serpent O.R. está siendo gestado, enfrentándose a una nueva generación de Battle Android Troopers (B.A.T.s) mejorados con piezas de Decepticons.

El apartado visual, liderado por el arte de Andrew Wildman, es fundamental para la atmósfera del cómic. Wildman, veterano de la franquicia de los Transformers, aporta un estilo detallado y mecánico que enfatiza la escala y la pesadez de los robots, contrastándolos con la fragilidad y agilidad de los soldados de G.I. Joe. El diseño de Serpent O.R. es uno de los puntos álgidos de la obra, logrando una estética que resulta familiar para los fans de ambas franquicias pero que se siente como algo completamente nuevo y amenazador.

The Art of War no es solo un ejercicio de nostalgia; es una exploración sobre la ética del progreso tecnológico y la naturaleza del liderazgo. A diferencia de otros crossovers que se limitan a enfrentar a los héroes contra los villanos en batallas sin sentido, este volumen profundiza en qué sucede cuando el conocimiento de una civilización avanzada cae en manos de quienes solo conocen la guerra. La amenaza de Serpent O.R. obliga a los Decepticons restantes a replantearse sus lealtades, creando dinámicas impredecibles que mantienen el interés a lo largo de sus cinco números.

En resumen, este segundo volumen expande el universo compartido de manera orgánica, respetando el canon de ambas propiedades intelectuales mientras construye una mitología propia. Es una lectura esencial para quienes buscan una interpretación más madura y cohesionada de cómo interactuarían estas dos fuerzas si compartieran un mismo plano existencial, culminando en un conflicto que pone en duda si la humanidad está realmente preparada para las estrellas.

Deja un comentario