Gente Menuda 3

Hablar de "Gente Menuda 3" no es simplemente referirse a un tomo recopilatorio de historietas; es invocar una de las épocas doradas de la ilustración y la narrativa infantil en España. Este volumen, que forma parte de la encomiable labor de rescate histórico llevada a cabo por editoriales como Dolmen, se centra en una de las figuras más icónicas, rebeldes y entrañables de la cultura española del siglo XX: Celia, la creación inmortal de la escritora Elena Fortún, bajo la mirada artística del ilustrador Sancha.

Para entender este cómic, primero debemos situarnos en el contexto del suplemento *Gente Menuda*, que acompañaba al diario *ABC*. En una España que caminaba hacia la modernidad en las décadas de los 20 y 30, este suplemento se convirtió en el refugio de los mejores dibujantes y narradores de la época. El tercer volumen de esta colección recupera de forma magistral la etapa de "Celia en el colegio", un arco narrativo que define no solo al personaje, sino a toda una generación de lectores.

La sinopsis: El despertar de una imaginación indomable

La trama de este volumen nos sitúa en un punto de inflexión vital para la pequeña Celia Gálvez de Montalbán. Tras sus andanzas iniciales en el entorno familiar, donde su desbordante imaginación y su lógica infantil ponían en jaque a padres y criados, Celia es enviada a un internado religioso. Este cambio de escenario no es un detalle menor; representa el choque frontal entre un espíritu libre y un sistema educativo rígido, diseñado para moldear a las "niñas bien" de la época bajo normas estrictas de conducta y piedad.

A lo largo de las páginas de este tomo, asistimos a la vida cotidiana de Celia entre los muros del convento. Sin embargo, lejos de ser un relato sombrío, la obra brilla gracias a la capacidad de la protagonista para transformar la realidad. Celia no es una niña maleducada, sino una niña que se pregunta el "porqué" de las cosas en un mundo de adultos que prefiere el "porque sí". Su interacción con las monjas, con sus compañeras de clase —cada una con una personalidad distinta que refleja diversos estratos de la sociedad de la época— y su lucha constante por mantener viva su fantasía, vertebran el relato.

El cómic explora temas universales como la soledad, la amistad, el miedo al castigo y, sobre todo, la resiliencia infantil. Celia utiliza sus historias y su verborrea incesante como un escudo contra la monotonía y la severidad. A través de sus ojos, el lector redescubre el mundo: un examen se convierte en una epopeya, una travesura en un dilema moral y el jardín del colegio en un reino de posibilidades infinitas.

El apartado artístico: La elegancia de Sancha

Uno de los mayores atractivos de "Gente Menuda 3" es, sin duda, el trabajo gráfico de **Francisco S

Deja un comentario