Galax El Cosmonauta

En el vasto panteón del noveno arte español, existen joyas que, aunque a veces eclipsadas por los grandes colosos del humor de la Editorial Bruguera, brillan con una luz propia y nostálgica en el firmamento de la ciencia ficción. Una de estas piezas fundamentales es, sin duda, "Galax el Cosmonauta". Surgida de la efervescencia creativa de finales de los años 60, esta obra representa no solo un hito en la historieta de aventuras de España, sino también el testimonio de una época en la que la mirada del hombre estaba irrevocablemente fija en las estrellas.

Escrita por el legendario Víctor Mora (bajo el seudónimo de Víctor Alcázar), el genio detrás de *El Capitán Trueno*, y magistralmente ilustrada por Rafael de la Rosa, "Galax el Cosmonauta" nos transporta a un futuro donde la humanidad ha logrado trascender las fronteras de su sistema solar. La serie debutó originalmente en las páginas de la revista *Bravo* en 1968, para luego continuar su periplo en otras cabeceras icónicas como *Mortadelo*, cautivando a una generación que creció bajo el influjo de la carrera espacial real.

La premisa nos presenta a Galax, un explorador espacial de temple heroico y ética inquebrantable. Galax no es solo un piloto; es un embajador de la Tierra en un cosmos densamente poblado y, a menudo, hostil. Acompañado frecuentemente por su fiel y peculiar compañero robótico, el protagonista se embarca en misiones que van mucho más allá de la simple exploración cartográfica. La narrativa de Mora imbuye a cada entrega de un profundo sentido de la justicia. Galax se convierte en un catalizador de cambio en los mundos que visita, enfrentándose a tiranos intergalácticos, resolviendo conflictos milenarios entre razas alienígenas y protegiendo a los oprimidos bajo el estandarte de la libertad.

Lo que distingue a "Galax el Cosmonauta" de otras "space operas" de la época es su equilibrio entre la acción trepidante y una sensibilidad humanista. Víctor Mora, conocido por su compromiso social, no desaprovecha la oportunidad de utilizar los escenarios alienígenas como espejos de nuestra propia sociedad. A través de las peripecias de Galax, el lector se encuentra con metáforas sobre el colonialismo, la tiranía y la importancia del entendimiento entre culturas diferentes, todo ello envuelto en un celofán de aventura clásica que nunca pierde el ritmo.

Visualmente, el trabajo de Rafael de la Rosa es una delicia para los amantes del retro-futurismo. Sus diseños de naves espaciales, con esas líneas aerodinámicas y estéticas propias de la era atómica, junto con la representación de metrópolis futuristas y paisajes planetarios exóticos, dotan al cómic de una atmósfera única. De la Rosa logra capturar la inmensidad del vacío estelar y la extrañeza de lo desconocido con un trazo dinámico que otorga a las escenas de combate una fluidez cinematográfica. Cada viñeta es una ventana a un universo que se siente vasto, misterioso y lleno de posibilidades.

La estructura de sus historias suele seguir el esquema del viaje del héroe, pero enriquecido por la tecnología imaginaria y la biología fantástica de los seres que Galax encuentra. Desde civilizaciones que viven en ciudades flotantes hasta mundos donde la naturaleza ha tomado caminos evolutivos impensables, la capacidad de asombro es una constante. Galax, con su uniforme distintivo y su determinación, actúa como el ancla moral del lector en este torbellino de maravillas.

En conclusión, "Galax el Cosmonauta" es mucho más que un simple tebeo de naves espaciales. Es una obra que encapsula el optimismo y la curiosidad de una era, servida por dos de los mayores talentos que ha dado el cómic español. Leer hoy las aventuras de Galax es realizar un viaje doble: uno hacia los confines de la galaxia y otro hacia un momento dorado de la narrativa gráfica, donde la aventura no tenía límites y el mañana siempre parecía estar lleno de esperanza. Es una pieza imprescindible para entender la evolución de la ciencia ficción en España y un recordatorio de que, incluso en la inmensidad del espacio, los valores humanos siguen siendo nuestra brújula más fiable.

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