Galas Pumby representa uno de los hitos más brillantes y sofisticados de la historieta española, consolidándose como la máxima expresión del talento de su creador, José Sanchis Grau. Publicada originalmente por la mítica Editorial Valenciana, esta serie de volúmenes especiales no solo expandió el universo del gato Pumby, sino que elevó el estándar del tebeo de fantasía en España, alejándose de los convencionalismos de la época para abrazar una narrativa visualmente desbordante y onírica.
El protagonista, Pumby, es un gato antropomórfico de diseño limpio y expresivo, caracterizado por su cascabel y su espíritu inquebrantable de explorador. Aunque su hogar se encuentra en la apacible Villa Rabitos, las historias contenidas en las *Galas* rara vez permanecen en el ámbito de lo cotidiano. El concepto de "Gala" implicaba un formato de mayor prestigio, con más páginas y una calidad de impresión que permitía a Sanchis desplegar una ambición artística superior a la de las entregas semanales. En estas páginas, el autor abandona la estructura del chiste corto para adentrarse en la aventura de largo aliento.
La premisa narrativa de 'Galas Pumby' suele partir de un incidente fortuito o un invento del Profesor Chiflado que actúa como catalizador para un viaje extraordinario. Acompañado frecuentemente por su amiga Blanquita, Pumby se convierte en un navegante de lo imposible. El cómic destaca por su capacidad para transportar al lector a reinos que desafían la lógica: desde ciudades construidas íntegramente con dulces o juguetes, hasta civilizaciones submarinas de arquitectura orgánica y planetas remotos donde las leyes de la física son meras sugerencias.
Desde un punto de vista técnico, la obra es un prodigio de la línea clara. Sanchis demuestra un dominio absoluto del movimiento y la composición, heredero de la mejor tradición de la animación clásica (Disney, Fleischer), pero con una sensibilidad mediterránea única. Los escenarios no son simples fondos, sino protagonistas de la historia; las estructuras arquitectónicas y los paisajes naturales están imbuidos de un surrealismo amable que invita a la contemplación. El uso del color en estas ediciones es fundamental, empleando paletas vibrantes que refuerzan la atmósfera de maravilla constante que impregna cada viñeta.
A diferencia de otros personajes contemporáneos de la escuela Bruguera, cuya base era la sátira social o el humor físico basado en la frustración, Pumby se sustenta en la curiosidad y la bondad. Los conflictos en las *Galas* no se resuelven mediante la violencia, sino a través del ingenio, la diplomacia y la aceptación de lo extraño. Esta filosofía convierte al cómic en una lectura atemporal que apela a la capacidad de asombro del lector, independientemente de su edad.
El legado de 'Galas Pumby' reside en su audacia creativa. Sanchis logró crear un ecosistema propio donde la fantasía no tenía límites racionales. En estas historias, el lector puede encontrar desde referencias a la mitología clásica hasta conceptos de ciencia ficción vanguardista, todo tamizado por una estética coherente y fascinante. Es, en esencia, una oda a la imaginación pura, donde cada página es