Publicado originalmente en 2004 por la editorial Devil's Due Publishing, *G.I. Joe: Reloaded* representa uno de los intentos más ambiciosos y maduros de reimaginar una de las franquicias más icónicas de la cultura popular estadounidense. Siguiendo la estela de lo que Marvel logró con su línea «Ultimate», esta serie no es una continuación de la vasta cronología establecida por Larry Hama en los años 80, sino un reinicio total desde cero. La propuesta es clara: ¿cómo nacería una unidad de élite como G.I. Joe y una organización terrorista como Cobra en el contexto geopolítico y tecnológico del siglo XXI?
La narrativa de *Reloaded* se aleja del tono de aventura heroica tradicional para adentrarse en el terreno del tecno-thriller y el drama militar de alto riesgo. La historia comienza en un mundo sumido en la incertidumbre, donde una serie de ataques coordinados y de una precisión aterradora empiezan a desestabilizar las potencias mundiales. No se trata de un ejército convencional, sino de una red invisible, sofisticada y extremadamente bien financiada que opera desde las sombras. Esta amenaza es Cobra, que aquí es presentada no como un grupo de villanos con uniformes llamativos, sino como una organización terrorista moderna, capaz de manipular los mercados financieros, los medios de comunicación y la infraestructura crítica de las naciones.
Ante la inoperancia de las estructuras militares tradicionales para combatir este nuevo tipo de guerra asimétrica, el gobierno de los Estados Unidos autoriza la creación de una unidad de respuesta especial. Bajo el nombre en clave G.I. Joe, este grupo no nace como un equipo de leyendas ya consagradas, sino como una reunión de especialistas reclutados de distintas ramas de las fuerzas armadas y agencias de inteligencia. El cómic dedica un tiempo considerable a mostrar este proceso de formación, subrayando la desconfianza inicial, los choques de personalidad y la presión de operar bajo un secreto absoluto.
Los personajes clásicos reciben un tratamiento de modernización profundo. Scarlett no es solo una experta en combate, sino una analista de inteligencia brillante cuya capacidad para conectar puntos invisibles es vital para el equipo. Duke es retratado como un líder de campo pragmático, cargado con el peso de decisiones éticamente grises. Snake Eyes, por su parte, mantiene su aura de misterio, pero su origen y su relación con el equipo se exploran desde una perspectiva más táctica y menos mística, integrándolo como un activo de operaciones negras cuya eficacia es tan necesaria como inquietante.
En el bando opuesto, la figura del Comandante Cobra es redefinida con escalofriante realismo. Se aleja de la histriónica interpretación de los dibujos animados para convertirse en un ideólogo peligroso, un hombre con una visión distópica del orden mundial que utiliza el miedo como su principal herramienta de reclutamiento. Personajes como Destro y la Baronesa son presentados como piezas clave de un engranaje logístico y político que hace que Cobra parezca una amenaza tangible y, por momentos, imparable.
El tono de la obra es crudo y directo. Las misiones no siempre terminan en victorias limpias; hay daños colaterales, fallos de inteligencia y una constante sensación de que los protagonistas están siempre un paso por detrás de su enemigo. El guion, inicialmente a cargo de John Ney Rieber, se enfoca en la tensión psicológica y en la logística de la guerra moderna, mientras que el apartado visual, con artistas como Javier Pina, apuesta por un realismo sucio y detallado que refuerza la seriedad de la propuesta.
*G.I. Joe: Reloaded* es, en esencia, una deconstrucción de la mitología de la franquicia. Al eliminar décadas de continuidad acumulada, permite que tanto los lectores veteranos como los recién llegados experimenten el primer encuentro entre estas dos fuerzas antagónicas con una frescura inédita. Es un cómic que se pregunta qué significa ser un héroe en un mundo donde las líneas entre el bien y el mal están difuminadas por la política y la tecnología, ofreciendo una visión descarnada y fascinante de un conflicto eterno.