G.I. Joe: Operation Hiss es una miniserie de cinco números publicada por la editorial IDW Publishing, que se integra dentro de la continuidad moderna establecida tras el relanzamiento de la franquicia en 2009. Escrita por Brian Reed y dibujada por Agustín Padilla, esta obra se aleja de la estética colorista y a veces ingenua de los dibujos animados de los años 80 para sumergirse de lleno en un thriller militar de espionaje, conspiración y guerra asimétrica.
La trama se sitúa cronológicamente después de los eventos iniciales de la serie principal de *G.I. Joe* escrita por Chuck Dixon. En este universo, el equipo G.I. Joe no es una fuerza pública de héroes celebrados, sino una unidad de operaciones especiales ultra secreta que opera en las sombras, cuya existencia es negada por el gobierno de los Estados Unidos. Por su parte, Cobra no es todavía la organización terrorista globalmente reconocida, sino una entidad esquiva, una corporación multinacional con una agenda oculta que está empezando a mover sus piezas en el tablero geopolítico mundial.
El núcleo narrativo de Operation Hiss comienza con una premisa de infiltración y sospecha. La historia arranca cuando el equipo Joe detecta una serie de movimientos inusuales que apuntan a una operación de gran envergadura por parte de una facción enemiga aún no identificada del todo. El protagonista central de esta entrega es Duke, quien debe liderar a su equipo en una misión que parece rutinaria pero que rápidamente escala hacia algo mucho más siniestro. La narrativa se construye sobre la tensión de no saber quién es el enemigo ni dónde golpeará primero.
Uno de los puntos fuertes de este cómic es el tratamiento del Mayor Bludd. En esta versión, Bludd es retratado como un mercenario extremadamente competente, frío y calculador, alejándose de la caricatura del villano torpe. Su presencia en la historia sirve como el catalizador de la "Operación Hiss", un plan estratégico que busca desestabilizar regiones clave y poner a prueba la capacidad de respuesta de los Joes. El título de la obra hace referencia directa al icónico tanque H.I.S.S. de Cobra, pero aquí se utiliza no solo como una pieza de artillería, sino como un símbolo de la nueva fase de agresión de la organización.
A medida que la trama avanza, el equipo —que incluye a personajes como Scarlett y Snake Eyes, aunque el enfoque se mantiene muy coral y táctico— descubre que la amenaza es interna y externa a la vez. La historia explora cómo Cobra utiliza la desinformación y la manipulación mediática para desacreditar a sus oponentes, obligando a los Joes a operar con recursos limitados y bajo una presión política asfixiante. No se trata solo de disparar armas sofisticadas, sino de una guerra de inteligencia donde un error de cálculo puede significar la exposición total de la unidad.
Visualmente, el trabajo de Agustín Padilla refuerza el tono sombrío de la escritura de Reed. El dibujo es dinámico, con un uso intensivo de sombras y un diseño de personajes que prioriza el realismo táctico sobre el espectáculo visual innecesario. Las escenas de acción están coreografiadas con