En el vasto y a menudo saturado panorama de la novela gráfica europea, existen obras que logran trascender la mera narrativa de entretenimiento para convertirse en auténticos retratos antropológicos y sociales. 'Flecha y Blanco' (*Flèche et Blanc*), la magistral colaboración entre el guionista Frank Reichert y el dibujante Golo (José María González-López), es precisamente uno de esos tesoros ocultos que todo amante del noveno arte debería explorar. Publicada en España por la editorial Ponent Mon, esta obra se erige como un fascinante ejercicio de género negro ambientado en las entrañas de una de las ciudades más vibrantes y caóticas del mundo: El Cairo.
La sinopsis nos sitúa en el corazón de la capital egipcia, pero lejos de las postales turísticas de las pirámides o los cruceros por el Nilo. Aquí, el verdadero protagonista es el laberinto de callejones, el polvo en suspensión y el ruido incesante de una metrópolis que nunca duerme. La historia sigue los pasos de dos personajes dispares cuyos destinos se entrelazan de forma orgánica y conmovedora: Flecha, un joven astuto y vivaz que sobrevive en las calles gracias a su ingenio y su conocimiento de los códigos no escritos de la ciudad, y Blanco, un hombre mayor, de origen europeo, que carga con el peso de un pasado melancólico y una sabiduría cansada.
La relación entre ambos es el eje gravitacional del cómic. No se trata de la típica dinámica de maestro y aprendiz, sino de una simbiosis necesaria para la supervivencia en un entorno que puede ser tan acogedor como letal. Flecha representa la energía, la adaptabilidad y el futuro incierto de un Egipto que lucha por modernizarse sin perder su esencia; Blanco, por su parte, es el observador silencioso, el hombre que ha visto demasiado y que busca, quizás, una redención o simplemente un poco de paz entre el bullicio del zoco.
La trama se dispara cuando ambos se ven envueltos, casi por accidente, en una red de intrigas que involucra a las altas esferas del poder, la corrupción policial y los bajos fondos de la ciudad. Sin caer en los clichés del *thriller* convencional, Reichert construye un guion sólido donde el misterio sirve como excusa para explorar temas mucho más profundos: la desigualdad social, el legado del colonialismo, la pérdida de la inocencia y la búsqueda de la identidad en un mundo globalizado.
Visualmente, 'Flecha y Blanco' es una delicia para los sentidos. El trabajo de Golo es fundamental para entender por qué esta obra es tan especial. El autor, que vivió durante años en El Cairo, vuelca toda su experiencia personal en cada viñeta. Su trazo es vibrante, detallado y profundamente expresivo. Golo no se limita a dibujar edificios; retrata la atmósfera. Se puede sentir el calor asfixiante, el olor a especias y tabaco