Final Incal

Final Incal representa la culminación definitiva de una de las mitologías más vastas y complejas en la historia del noveno arte: el "Jodoverso". Esta obra, escrita por el guionista chileno Alejandro Jodorowsky y dibujada por el artista mexicano José Ladrönn, funciona como la conclusión directa de la saga iniciada en los años 80 con *El Incal* (ilustrada originalmente por Mœbius). Publicada tras un largo proceso de gestación, la obra no solo cierra el arco narrativo del protagonista, John Difool, sino que redefine el destino de todo el universo conocido bajo una lente de ciencia ficción metafísica y sátira social.

La trama se sitúa en un futuro distópico donde la vida orgánica se encuentra al borde de la extinción total. La amenaza central es el "Bion-V", un virus tecnológico de proporciones cósmicas diseñado por una entidad mecánica que busca erradicar cualquier rastro de conciencia biológica para sustituirla por una perfección gélida y robótica. Ante este escenario de aniquilación inminente, el universo recurre una vez más a su héroe más improbable y reacio: John Difool, un detective de clase R con una moral cuestionable, cobarde por naturaleza, pero vinculado intrínsecamente al destino del Incal, la entidad de luz que equilibra el cosmos.

A diferencia de las entregas anteriores, *Final Incal* presenta una estructura narrativa que juega con la multiplicidad del ser. La historia arranca con la existencia de tres John Difools distintos, provenientes de diferentes planos o momentos de su evolución, que deben converger para enfrentar la crisis. Esta premisa permite a Jodorowsky explorar la psique de su protagonista desde diversos ángulos: el Difool mundano y egoísta, el Difool heroico y el Difool iluminado. La búsqueda de su amada, Luz de Garra, se convierte en el motor emocional de la historia, alejándose de la fría abstracción para anclar el relato en una necesidad humana fundamental: el amor como fuerza de resistencia ante la deshumanización tecnológica.

En el apartado visual, José Ladrönn asume la monumental tarea de suceder a Mœbius. Su estilo, aunque heredero de la claridad de la línea clara europea, aporta una robustez y un nivel de detalle arquitectónico que dota a la obra de una escala cinematográfica. Ladrönn logra plasmar la inmensidad de las ciudades-pozo, la vacuidad del espacio profundo y la complejidad de las formas de vida alienígenas con una precisión técnica asombrosa. Su capacidad para diseñar maquinaria orgánica y paisajes oníricos es fundamental para transmitir la sensación de urgencia y la magnitud del conflicto que plantea el guion.

El cómic también profundiza en la crítica social característica de la saga. Se examina la dependencia de la humanidad hacia la tecnología, la corrupción de las instituciones religiosas y políticas (encarnadas en figuras como el Papa-Mutante o el Tecnopapa) y la degradación del medio ambiente. Sin embargo, el núcleo de *Final Incal* es espiritual. La obra propone que la salvación no vendrá de una victoria militar, sino de una evolución de la conciencia. El conflicto entre lo mecánico y lo orgánico sirve como metáfora de la lucha interna entre el intelecto desprovisto de alma y la intuición vital.

A lo largo de sus páginas, el lector reencuentra a personajes icónicos como Deepo, la gaviota de hormigón, cuya lealtad incondicional ofrece los pocos momentos de ternura en un universo hostil. La narrativa avanza a un ritmo vertiginoso, saltando entre dimensiones y planetas, manteniendo siempre el foco en la transformación de Difool. De ser un individuo que solo buscaba sobrevivir en los niveles bajos de la ciudad, pasa a ser el eje sobre el cual pivota la supervivencia de la realidad misma.

En resumen, *Final Incal* es una pieza indispensable para comprender el alcance de la ciencia ficción contemporánea. Es una obra que exige atención, no solo por su complejidad visual, sino por la densidad de sus conceptos filosóficos. Cierra el ciclo de John Difool devolviéndolo a sus raíces, pero habiendo transformado por completo el tejido del universo que habita. Es el testamento final de Jodorowsky sobre su creación más famosa, una odisea que transita desde la sátira más soez hasta la iluminación mística, consolidándose como el epílogo

Deja un comentario