Fathom – Blue Descent

*Fathom: Blue Descent* representa uno de los pilares narrativos más ambiciosos dentro del universo expandido de *Fathom*, la obra cumbre creada por el legendario Michael Turner. Publicada por Aspen Comics, esta miniserie se aleja del presente de Aspen Matthews para sumergirse en las profundidades del pasado, funcionando como una precuela esencial que busca responder a las preguntas fundamentales sobre el origen de la protagonista y la compleja estructura social de las razas que habitan los océanos.

La trama se sitúa décadas antes de los eventos del primer volumen de la serie regular. El guion, a cargo de David Wohl —colaborador habitual de Turner y conocedor profundo de la mitología de la franquicia—, se centra en la figura de Eila, una mujer perteneciente a la raza de los Blue (los Azules), cuya vida se convierte en el eje de una conspiración que abarca continentes submarinos. A través de su perspectiva, el lector es testigo de la fragilidad de la paz bajo el agua y de cómo las decisiones de unos pocos pueden alterar el destino de toda una especie.

El conflicto central de *Blue Descent* no solo se limita a la supervivencia frente a los humanos, sino que explora las tensiones internas entre las diferentes facciones de los Blue y su relación con los Black (los Negros), una raza mucho más misteriosa, poderosa y temida que habita en las fosas más profundas y oscuras del planeta. La narrativa profundiza en la jerarquía política de ciudades como Muria y en cómo el aislamiento voluntario de estas civilizaciones ha generado una cultura rica pero estancada en sus propios prejuicios y miedos.

Uno de los puntos más fuertes de este cómic es la exploración del linaje. La historia desglosa con precisión quirúrgica los eventos que llevaron al nacimiento de Aspen Matthews, proporcionando un contexto emocional y biológico que hasta ese momento solo se había sugerido en pinceladas. Se examina la dualidad de pertenecer a dos mundos y el sacrificio que conlleva intentar unificar facciones que parecen destinadas a la guerra eterna. El relato se siente como una tragedia épica donde el peso del destino es ineludible.

En el apartado visual, Scott Clark asume la difícil tarea de mantener el estándar estético establecido por Michael Turner. Su dibujo es detallado y dinámico, logrando capturar la majestuosidad de los entornos acuáticos y la tecnología orgánica característica de la serie. El diseño de personajes refuerza la distinción entre las razas: mientras que los Blue poseen una elegancia etérea y fluida, los Black son representados con una estética más imponente y amenazadora. El uso del color es fundamental en esta obra, utilizando una paleta que transita desde los azules turquesas de las aguas superficiales hasta los violetas y negros absolutos de las profundidades abisales, lo que ayuda a subrayar el tono de la narrativa.

*Fathom: Blue Descent* no es solo un complemento para los seguidores acérrimos de la serie original; es una pieza de construcción de mundo (*world-building*) que dota de una nueva dimensión a todo el conflicto entre la superficie y el mar. Al eliminar el factor de la sorpresa sobre la identidad de Aspen, el cómic se permite el lujo de centrarse en la intriga política, el espionaje y la exploración de una biología fantástica que define las capacidades sobrehumanas de sus personajes.

En conclusión, esta obra es un ejercicio de retrocontinuidad bien ejecutado que respeta el legado de su creador original mientras expande las fronteras de su universo. Es una lectura indispensable para entender la magnitud del sacrificio que dio origen a la heroína más icónica de Aspen Comics, ofreciendo una visión cruda y fascinante de una civilización que, a pesar de su poder, se encuentra al borde del abismo debido a sus propias divisiones internas. La obra logra equilibrar la acción espectacular con un drama íntimo sobre la familia, la herencia y la lucha por encontrar un lugar en un mundo que teme lo que no comprende.

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