Extinction Event

Publicado originalmente bajo el sello WildStorm de DC Comics en 2003, *Extinction Event* es una miniserie de cinco números que se sitúa en la intersección del thriller de ciencia ficción dura, el drama político y el horror existencial. Escrita por Robert Venditti —en uno de sus trabajos fundamentales antes de alcanzar la fama con *The Surrogates*— e ilustrada por el artista Brett Weldele, la obra propone una premisa que, aunque parece familiar en el género de desastres, se desvía rápidamente hacia un territorio mucho más oscuro y cerebral.

La trama arranca con una premisa aterradora y científicamente plausible: un asteroide de proporciones masivas, bautizado como "El Visitante", se encuentra en curso de colisión directa con la Tierra. Sin embargo, a diferencia de las superproducciones cinematográficas de finales de los 90 que trataban temas similares, *Extinction Event* no se centra en el heroísmo grandilocuente de astronautas sacrificados, sino en la desesperación burocrática, el peso del conocimiento científico y la inquietante posibilidad de que la humanidad no sea la primera civilización en enfrentar este destino exacto.

El protagonista de la historia es el Dr. Moore, un científico que trabaja para una rama oscura del gobierno estadounidense. A medida que el impacto se vuelve inevitable, Moore y su equipo descubren que este evento no es un accidente cósmico aislado. A través del análisis de registros geológicos y restos arqueológicos inexplicables, la narrativa sugiere una teoría perturbadora: las extinciones masivas en la Tierra, incluida la que aniquiló a los dinosaurios, no fueron eventos aleatorios, sino parte de un ciclo orquestado o, al menos, recurrente, que limpia el planeta de vida compleja cada cierto tiempo.

El guion de Venditti destaca por su sobriedad. No hay florituras innecesarias ni diálogos melodramáticos. La tensión se construye a través de la fría lógica de la extinción. El autor explora cómo reaccionan las estructuras de poder ante la obsolescencia absoluta. Mientras el público general permanece en la ignorancia o el pánico contenido, los pasillos del poder se convierten en un tablero de ajedrez donde se discuten protocolos de continuidad de la especie que resultan tan pragmáticos como inhumanos. La obra plantea preguntas incómodas sobre quién merece ser salvado y qué parte de nuestra historia e identidad cultural es realmente esencial cuando el tiempo se agota.

Visualmente, el cómic es una experiencia única gracias al estilo distintivo de Brett Weldele. Alejándose del realismo limpio y los colores vibrantes típicos del cómic comercial de la época, Weldele utiliza una técnica pictórica, casi impresionista, con una paleta de colores apagados, sepias y grises. Su dibujo es sucio, granulado y atmosférico, lo que refuerza la sensación de fatalismo y la textura de un mundo que se está desmoronando. Las sombras son densas y los rostros de los personajes a menudo están sumergidos en la oscuridad, reflejando su aislamiento psicológico y la carga del secreto que custodian. Este apartado artístico es crucial, ya que convierte lo que podría haber sido un thriller genérico en una obra con una identidad visual melancólica y opresiva.

*Extinction Event* también funciona como una crítica a la arrogancia humana. A través de los descubrimientos del Dr. Moore, el lector se enfrenta a la idea de que nuestra tecnología y nuestros logros podrían ser simplemente una repetición de ciclos anteriores ya olvidados por el polvo de los eones. La búsqueda de una solución técnica para desviar el asteroide se entrelaza con una carrera contra el tiempo para descifrar mensajes del pasado que podrían contener la clave de la supervivencia o, por el contrario, la confirmación de nuestra irrelevancia cósmica.

En resumen, este cómic es una pieza de ciencia ficción especulativa que prioriza la atmósfera y la profundidad temática sobre la acción pura. Es una lectura recomendada para quienes buscan historias que traten el fin del mundo desde una perspectiva analítica y sombría, evitando los tropos del cine de acción para centrarse en el silencio aterrador que precede al impacto final. Sin recurrir a giros efectistas, Venditti y Weldele logran transmitir una verdad universal: ante la inmensidad del cosmos y sus ciclos de destrucción, la humanidad es apenas un suspiro en la historia de la Tierra.

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