La publicación de "Expediente X Temporada 10" por parte de la editorial IDW Publishing marcó un hito fundamental para los seguidores de la franquicia creada por Chris Carter. Tras años de silencio después del estreno de la segunda película, *I Want to Believe* (2008), este cómic se presentó originalmente como la continuación oficial y canónica de la serie de televisión, contando con la supervisión directa de Carter y los guiones de Joe Harris. La obra no solo recupera la esencia de la serie original, sino que expande su mitología hacia la era moderna, adaptando las conspiraciones gubernamentales a un contexto tecnológico y social contemporáneo.
La narrativa se sitúa tiempo después de los eventos cinematográficos. Fox Mulder y Dana Scully han dejado atrás sus placas del FBI y viven bajo identidades falsas en una zona rural, intentando llevar una vida tranquila y alejada de los peligros que marcaron su pasado. Bajo los nombres de Anthony y Beatrice Robello, la pareja busca el anonimato, pero la paz se ve truncada cuando un ataque informático masivo en las oficinas del FBI compromete la seguridad de los antiguos archivos de los Expedientes X. Este incidente no es un simple acto de ciberterrorismo; es el inicio de una purga sistemática de todos aquellos que alguna vez estuvieron relacionados con las investigaciones de lo inexplicable.
El primer arco argumental, titulado "Believers" (Creyentes), establece el tono de la temporada. Un grupo misterioso conocido como "Los Acólitos", que posee capacidades que desafían la lógica científica, comienza a dar caza a antiguos aliados de Mulder y Scully. Esta amenaza obliga a la pareja a salir de su retiro y buscar la protección de su antiguo superior, Walter Skinner. La trama se aleja rápidamente del formato procedimental de "monstruo de la semana" para sumergirse de lleno en la "Mitología" (el *Mytharc*), el complejo entramado de conspiraciones alienígenas y experimentos secretos que definió a la serie durante los años noventa.
Uno de los mayores aciertos de Joe Harris en el guion es la capacidad para reintroducir elementos icónicos sin que resulten forzados. El cómic explora la idea de que, aunque el Sindicato original fue desmantelado, el vacío de poder ha sido llenado por fuerzas aún más oscuras y eficientes. La historia plantea preguntas inquietantes sobre el destino de personajes clave y la persistencia de la colonización alienígena, sugiriendo que el fin del mundo que se profetizó para diciembre de 2012 no ocurrió de la manera esperada, o quizás, fue solo el comienzo de una fase más sutil de infiltración.
Visualmente, el cómic destaca por el trabajo de Michael Walsh en los primeros números, cuyo estilo minimalista y sombrío, apoyado por la paleta de colores de Jordie Bellaire, captura a la perfección la atmósfera de cine negro y suspense sobrenatural de la serie. Los rostros de David Duchovny y Gillian Anderson están representados con fidelidad pero sin caer en el fotorrealismo estático, permitiendo que la narrativa fluya con dinamismo. La estética refuerza la sensación de paranoia; las sombras son profundas y los escenarios evocan esa soledad institucional y rural que siempre fue marca de la casa.
"Expediente X Temporada 10" funciona como un puente necesario. No solo recupera a Mulder y Scully en su mejor forma —él, impulsivo y obsesionado; ella, escéptica pero leal a la verdad—, sino que también se atreve a cuestionar el legado de sus investigaciones. A medida que avanzan los números, la serie explora cómo los secretos del pasado se niegan a permanecer enterrados, enfrentando a los protagonistas a la posibilidad de que todo lo que creían haber detenido solo haya mutado en algo más peligroso.
En resumen, este cómic es una pieza indispensable para entender la evolución de la franquicia. Ofrece una respuesta a la demanda de los fans por una narrativa más madura y cohesionada, respetando el pasado pero mirando hacia el futuro. Es una exploración profunda de la fe, la conspiración y la incansable búsqueda de una verdad que, a pesar de los años, sigue estando ahí fuera, oculta tras nuevas capas de engaño y sombras gubernamentales. La obra logra revitalizar el interés por los