Spontaneous (publicado originalmente por Oni Press) es una de esas obras que se sitúan en la intersección perfecta entre el thriller de investigación, el horror sobrenatural y el drama psicológico. Escrita por Joe Harris (*The X-Files*, *Great Pacific*) e ilustrada por Brett Weldele (*The Surrogates*), la obra propone una inmersión profunda en uno de los fenómenos pseudocientíficos más inquietantes y esquivos de la historia moderna: la combustión humana espontánea (CHE).
La premisa nos presenta a Melvin Oliver, un joven cuya vida está definida por un trauma fundacional. Años atrás, Melvin fue testigo de la muerte de su padre, quien, sin previo aviso y sin una fuente de ignición externa, se convirtió en una pira humana hasta quedar reducido a cenizas en cuestión de segundos. Este evento no solo destruyó su núcleo familiar, sino que lo sumergió en una obsesión que bordea la patología. Melvin no es un investigador convencional; es un "cazador de incendios" que dedica su existencia a rastrear casos similares, convencido de que estas muertes no son accidentes fortuitos ni fenómenos inexplicables, sino eventos con una causa raíz que alguien intenta ocultar.
La narrativa se traslada a una localidad conocida como "The Center", un lugar que parece ser el epicentro de un nuevo y alarmante brote de combustiones. Aquí, Harris utiliza la estructura del *procedural* para desgranar una trama de conspiración. Melvin, armado con su equipo de grabación y una determinación férrea, comienza a documentar los casos, enfrentándose al escepticismo de las autoridades y al miedo de una población que prefiere ignorar lo imposible. En su camino se cruza Emily, una periodista local que busca una historia que impulse su carrera, pero que termina convirtiéndose en el contrapunto racional y emocional de la obsesión de Melvin.
Uno de los pilares fundamentales de *Spontaneous* es su apartado visual. Brett Weldele utiliza un estilo artístico que se aleja del realismo limpio del cómic *mainstream*. Su trazo es sucio, atmosférico y cargado de texturas que evocan, de manera casi táctil, el hollín, el humo y la ceniza. El uso del color es magistral: predominan los tonos sepia, grises y azules fríos, lo que permite que, cuando el fuego aparece en escena, el impacto visual sea devastador. La estética de Weldele refuerza la sensación de que el mundo de Melvin es un lugar donde la realidad se está desmoronando, donde lo sólido puede volverse gaseoso en cualquier instante.
A nivel temático, el cómic explora la naturaleza del duelo y la búsqueda de la verdad a cualquier precio. Melvin es un protagonista complejo; su búsqueda no nace de un deseo de justicia heroica, sino de una necesidad existencial de validar su propio trauma. Si logra demostrar que la combustión humana espontánea es real y tiene una explicación, entonces la muerte de su padre dejará de ser un vacío absurdo para convertirse en una pieza de un rompecabezas mayor. Harris maneja con habilidad la tensión, dosificando la información para que el lector comparta la paranoia del protagonista.
La obra también funciona como una crítica a la complacencia social. A medida que los cuerpos se acumulan en "The Center", la narrativa sugiere que hay fuerzas corporativas o gubernamentales que se benefician del silencio. El misterio no se limita a "por qué arde la gente", sino a "quién permite que sigan ardiendo". Esta capa de conspiración eleva el cómic por encima del simple relato de terror, convirtiéndolo en un thriller de suspense que mantiene un ritmo constante a lo largo de sus números.
En resumen, *Spontaneous* es una propuesta sólida para los lectores que buscan historias autoconclusivas con una identidad visual fuerte y una trama que desafía las convenciones del género. No se apoya en sustos fáciles, sino en una atmósfera opresiva y en la exploración de una fobia primaria: la pérdida de control sobre nuestro propio cuerpo. Es una obra que quema lentamente, construyendo un misterio que atrapa desde la primera página y que utiliza lo fantástico para hablar de heridas humanas que nunca terminan de cicatrizar.