Escorias – Volumen 1: El peor hombre del mundo
Rick Remender es un guionista que ha cimentado su carrera en la deconstrucción de géneros y en la creación de protagonistas profundamente defectuosos. Con *Escorias* (título original: *The Scumbag*), publicado en España por Norma Editorial, Remender lleva esta premisa al extremo absoluto, alejándose de la introspección melancólica de obras como *Low* o *Fear Agent* para adentrarse en una sátira salvaje, escatológica y políticamente incorrecta sobre el género de espionaje.
El primer volumen de esta serie nos presenta a Ernie Ray Walker, un hombre que personifica todo lo que la sociedad moderna consideraría un desecho. Ernie es un drogadicto de larga duración, un analfabeto funcional, un egoísta patológico y un individuo cuya higiene personal es tan cuestionable como su moralidad. No es el antihéroe con un corazón de oro que espera una oportunidad para redimirse; es, sencillamente, un hombre que vive al margen de cualquier responsabilidad, movido únicamente por su siguiente dosis y sus instintos más básicos.
La trama arranca con un giro del destino tan absurdo como el propio protagonista. En medio de un callejón, mientras busca su dosis diaria, Ernie termina accidentalmente inyectándose el único ejemplar de un suero experimental de altísima tecnología. Este suero no es una droga recreativa, sino la creación definitiva de una agencia de espionaje ultra secreta: una fórmula que otorga capacidades sobrehumanas y acceso a una red de información global, pero con una condición técnica particular que vincula su eficacia al estado psicofísico del portador.
A partir de este incidente, Ernie se convierte, muy a su pesar y para horror del mundo entero, en el activo más valioso del planeta. El destino de la humanidad deja de estar en manos de agentes entrenados, científicos brillantes o líderes políticos, para depender exclusivamente de un hombre que no tiene el más mínimo interés en salvar a nadie que no sea él mismo.
El conflicto central del volumen se articula en torno a la guerra encubierta entre dos organizaciones antagónicas: la Unidad Central, una agencia gubernamental que intenta mantener el orden establecido (aunque sus métodos sean cuestionables), y Scorpionus, una organización terrorista con delirios de grandeza que busca imponer un nuevo orden mundial. Ambas facciones representan los extremos de un espectro ideológico que Remender utiliza para lanzar una crítica mordaz a la polarización de la sociedad contemporánea. Ernie, atrapado en medio de este fuego cruzado, actúa como un agente del caos que desestabiliza las agendas de ambos bandos simplemente por su incapacidad de seguir órdenes o comprender la magnitud de la situación.
Visualmente, este primer volumen cuenta con el arte de Lewis LaRosa, cuyo estilo es fundamental para establecer el tono de la obra. LaRosa opta por un realismo sucio y extremadamente detallado que acentúa la decrepitud de Ernie y la violencia de las situaciones. Cada arruga, cada mancha de sudor y cada escenario urbano degradado están renderizados con una precisión que hace que el lector casi pueda oler la atmósfera del cómic. Este hiperrealismo contrasta de manera brillante con los elementos de ciencia ficción tecnológica y las secuencias de acción psicodélicas que ocurren cuando el suero entra en funcionamiento.
El guion de Remender no da tregua. El ritmo es frenético y el humor es negro, rozando a menudo lo ofensivo, pero siempre con un propósito narrativo: subrayar la ironía de que el "salvador" del mundo sea su habitante menos ejemplar. La obra funciona como un espejo deformante de los tropos de James Bond o Jack Bauer, sustituyendo la sofisticación por la vulgaridad y el deber por la supervivencia más rastrera.
En conclusión, el Volumen 1 de *Escorias* es una propuesta arriesgada que desafía las convenciones del cómic de acción tradicional. Es una obra que no busca la simpatía del lector hacia su protagonista, sino que lo invita a observar con una mezcla de fascinación y horror cómo el individuo más inepto y despreciable de la Tierra se convierte en el eje sobre el que gira la supervivencia de la especie. Es una sátira nihilista sobre el poder, la corrupción y la absoluta aleatoriedad del destino, servida con un apartado visual de primer nivel. Aquellos que