Publicado en 2009 por la editorial Zenescope Entertainment, *Escape from Wonderland* representa el clímax narrativo y emocional de la trilogía original que reinventó el mito de Lewis Carroll bajo una lente de horror contemporáneo y fantasía oscura. Escrita por Raven Gregory y con el arte de Daniel Leister, esta miniserie de seis números no solo cierra los hilos argumentales iniciados en *Return to Wonderland* y *Beyond Wonderland*, sino que consolida el universo expandido de *Grimm Fairy Tales* como una propuesta madura y visceral dentro del mercado del cómic independiente estadounidense.
La historia se sitúa tiempo después de los traumáticos eventos que fracturaron a la familia Liddle. La protagonista, Calie Liddle, ha pasado de ser una víctima de las circunstancias a convertirse en una superviviente endurecida por el dolor y la pérdida. Sin embargo, el núcleo de esta entrega no es solo la supervivencia personal, sino la protección del legado familiar. Calie ahora es madre de una niña llamada Violet, y es precisamente esta nueva generación la que se convierte en el objetivo de las fuerzas malévolas que habitan la dimensión de Wonderland.
El planteamiento central de *Escape from Wonderland* rompe con la dinámica de las entregas anteriores. Mientras que en los volúmenes previos el conflicto se basaba en la huida o en la exploración involuntaria de un mundo caótico, aquí la narrativa se transforma en una misión de confrontación directa. Calie comprende que la única forma de salvar el futuro de su hija y romper el ciclo de locura que ha perseguido a las mujeres Liddle durante décadas es regresar voluntariamente al epicentro del horror. El cómic explora la idea de que Wonderland no es solo un lugar físico, sino una infección metafísica que se alimenta del trauma y la inestabilidad mental.
El diseño de este "País de las Maravillas" dista radicalmente de las versiones infantiles o cinematográficas convencionales. En la visión de Zenescope, Wonderland es un reino de pesadilla, una dimensión parásita que busca filtrarse en nuestra realidad a través de los espejos y las mentes vulnerables. Los personajes icónicos de Carroll son reinterpretados como entidades grotescas y letales: el Sombrerero Loco es un psicópata obsesivo, el Gato de Cheshire es una bestia depredadora y la Reina de Corazones representa una tiranía absoluta basada en el derramamiento de sangre. En esta entrega final, el Jabberwocky adquiere un papel preponderante como la amenaza definitiva, una fuerza de destrucción que trasciende la lógica humana.
Visualmente, el trabajo de Daniel Leister mantiene la estética característica de la editorial: un dibujo detallado, con un fuerte énfasis en la expresividad de los personajes y una paleta de colores vibrante pero opresiva, cortesía de los coloristas que logran diferenciar claramente la frialdad del mundo real frente a la saturación psicodélica y peligrosa de Wonderland. El arte no escatima en mostrar la crudeza de los enfrentamientos, subrayando el tono de horror psicológico y *slasher* que define a la serie.
Temáticamente, el cómic profundiza en la maternidad como motor de resistencia. Calie Liddle se erige como una de las heroínas más complejas del cómic de la época, lidiando con el estrés postraumático mientras asume la responsabilidad de ser la última línea de defensa contra una oscuridad ancestral. La obra plantea preguntas sobre el destino y si es posible escapar de las deudas de sangre heredadas de nuestros antepasados.
*Escape from Wonderland* funciona como un cierre satisfactorio que eleva las apuestas de la franquicia. No se limita a repetir la fórmula de "viaje al mundo fantástico", sino que estructura una guerra de voluntades donde la cordura es el arma principal. Para el lector, esta obra supone el fin de un viaje iniciático que transformó un cuento de hadas en una epopeya de terror gótico moderno, dejando una marca indeleble en la mitología de Zenescope y estableciendo las bases para futuras expansiones del universo de los hermanos Grimm. Es, en esencia, la crónica de una mujer que decide dejar de ser la presa para convertirse en la cazadora dentro de su propia pesadilla.