Ellos y Ellas

Ellos y Ellas, obra del legendario autor Manuel Vázquez, representa uno de los pilares del humor costumbrista dentro de la denominada Escuela Bruguera. Publicada originalmente a finales de la década de los 50 y principios de los 60 en revistas de tono más adulto y sofisticado como *Can Can* y posteriormente en *Tío Vivo*, esta serie se aleja de los personajes fijos con nombre propio (como Anacleto o Las Hermanas Gilda) para centrarse en un análisis coral y tipificado de las relaciones humanas.

La premisa fundamental de la obra es la exploración de la eterna "guerra de sexos". A través de páginas autoconclusivas y chistes de una sola viñeta, Vázquez disecciona los rituales de cortejo, las tensiones matrimoniales, los malentendidos sentimentales y las convenciones sociales de la España de la época. El título es una declaración de intenciones: no hay un protagonista individual, sino que el foco recae sobre el colectivo masculino ("Ellos") y el femenino ("Ellas"), enfrentados en un tablero de juego donde el ingenio, la picaresca y la ironía son las herramientas principales.

Desde un punto de vista narrativo, el cómic se estructura mediante situaciones cotidianas que resultan universales. Vázquez utiliza arquetipos reconocibles: el soltero que intenta impresionar, la joven pretendida, el marido que busca excusas y la esposa perspicaz. Sin embargo, el autor evita caer en la repetición mecánica gracias a su capacidad para observar la realidad y deformarla con un cinismo elegante. A diferencia de otros cómics de la época, más centrados en el slapstick o la violencia física cómica, Ellos y Ellas basa su efectividad en el diálogo punzante y en la psicología de los personajes.

El estilo visual de Vázquez en esta obra muestra su etapa de mayor madurez técnica. Se caracteriza por un trazo suelto, dinámico y extremadamente expresivo. El autor posee una habilidad innata para sintetizar la emoción de un personaje con apenas unas líneas, logrando que el lenguaje corporal hable tanto o más que los propios bocadillos. Los escenarios, aunque a menudo minimalistas para no distraer de la acción principal, están imbuidos de una modernidad estética que buscaba conectar con un público urbano que aspiraba a la sofisticación. El diseño de los personajes femeninos, en particular, destaca por una elegancia estilizada que rompía con los cánones más infantiles de otras publicaciones de la editorial.

Un aspecto técnico relevante es la composición de la página. Vázquez juega con la distribución de las viñetas para marcar el ritmo del gag, utilizando el espacio en blanco de manera estratégica para enfatizar el remate final. En las entregas publicadas en *Can Can*, el uso del color o de las bitonos añade una capa de profundidad visual que refuerza esa atmósfera de comedia de situación refinada.

Sociológicamente, Ellos y Ellas funciona como un documento histórico de gran valor. Refleja las aspiraciones, los miedos y las dinámicas de poder de una sociedad en transición. A pesar de las restricciones de la censura de la época, Vázquez consigue deslizar una crítica sutil a las instituciones y a los roles de género preestablecidos, siempre bajo el paraguas del humor blanco pero con un trasfondo de picaresca que es marca de la casa.

En definitiva, este cómic no es solo una sucesión de chistes sobre parejas; es un ejercicio de observación aguda realizado por uno de los mayores genios del noveno arte en España. Ellos y Ellas destaca por su capacidad para encontrar lo extraordinario en lo cotidiano y por demostrar que, más allá de las anécdotas temporales, las contradicciones del comportamiento humano en el ámbito afectivo son una fuente inagotable de comedia. Es una obra imprescindible para entender la evolución del humor gráfico español y la versatilidad de un autor que supo captar la esencia de su tiempo con una agilidad visual inigualable.

Deja un comentario