Elementales – Fathom Vol1

La serie Elementales (*Elementals*), creada por el guionista y dibujante Bill Willingham a mediados de los años 80, se erige como uno de los pilares fundamentales del cómic independiente estadounidense. Dentro de este universo, el volumen centrado en Fathom (Rebecca Golden) no solo expande la mitología del grupo principal, sino que profundiza en la transición psicológica y física de uno de sus miembros más complejos. Este tomo recopila y estructura la narrativa de origen y las primeras misiones en solitario de la heroína vinculada al elemento del agua, alejándose de los tropos convencionales del género de superhéroes de la época para abrazar un tono más crudo, místico y adulto.

La premisa de *Elementales* rompe con el accidente científico o la herencia alienígena. Los protagonistas son cuatro individuos que fallecen de forma traumática y son resucitados por las fuerzas de la naturaleza para actuar como sus defensores contra una amenaza apocalíptica. En el caso de Rebecca Golden, su historia comienza con una tragedia personal: una joven de la alta sociedad, acostumbrada a los privilegios y a una vida superficial, que muere ahogada. Al ser devuelta a la vida por el espíritu del agua, Rebecca deja de ser una heredera para convertirse en Fathom, una entidad con control absoluto sobre los fluidos, pero también con la carga de haber cruzado el umbral de la muerte.

Este primer volumen de *Fathom* se centra en la dualidad de su existencia. Por un lado, explora la dificultad de reintegrarse en una sociedad que la reconoce como una figura pública, mientras ella lidia con una naturaleza que ya no es humana. Willingham utiliza a Fathom para cuestionar la identidad y el propósito. A diferencia de otros héroes que celebran sus poderes, Rebecca experimenta una alienación constante. El agua, que antes era el elemento que le arrebató la vida, es ahora su fuente de poder y su prisión conceptual. La narrativa evita las "florituras" heroicas para mostrar la frialdad de su nueva condición y la responsabilidad que conlleva ser un avatar de la naturaleza en un mundo que la está destruyendo.

A nivel argumental, el cómic presenta una estructura donde lo sobrenatural se entrelaza con la geopolítica y el horror existencial. Fathom no solo se enfrenta a villanos con capacidades extraordinarias, sino a entidades antiguas y conceptos abstractos que desafían la lógica humana. El volumen establece las reglas de la magia en el universo de los Elementales, dejando claro que cada uso de poder tiene un coste y que la resurrección no fue un regalo, sino un reclutamiento forzoso. La protagonista debe aprender a dominar sus habilidades —desde la manipulación de la densidad del agua hasta la comunicación con formas de vida acuáticas— mientras intenta mantener un rastro de la humanidad que perdió en el fondo del océano.

El estilo visual y narrativo de este volumen refleja la estética de la editorial Comico en su apogeo: un dibujo detallado, con un uso inteligente de las sombras y una narrativa visual que no teme mostrar la violencia o las consecuencias físicas de los enfrentamientos. La representación del agua en estas páginas es fundamental; no se trata solo de proyectiles líquidos, sino de un entorno vivo que Fathom moldea a su voluntad, a menudo con resultados devastadores.

En resumen, *Elementales – Fathom Vol. 1* es una pieza clave para entender la deconstrucción del superhéroe que ocurrió en los años 80 fuera de las grandes editoriales. Es un estudio de personaje sobre la pérdida de la inocencia y la aceptación de un destino inevitable. Sin recurrir a giros innecesarios, el cómic establece una base sólida para el desarrollo de Rebecca Golden, presentándola no como una salvadora idealizada, sino como una mujer que intenta encontrar su lugar en

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