El Señor de los Anillos

La adaptación al cómic de "El Señor de los Anillos", específicamente la ilustrada por el artista español Luis Bermejo con guion de Nicola Cuti a finales de los años 70, representa uno de los hitos más singulares en la traslación de la mitología de J.R.R. Tolkien al noveno arte. Esta obra, publicada originalmente en tres volúmenes, no es solo una traslación literaria, sino que nace como un proyecto vinculado estéticamente a la película de animación de Ralph Bakshi, aunque logra adquirir una identidad visual propia y diferenciada gracias al virtuosismo técnico de su dibujante.

Premisa y Estructura Narrativa

La narrativa se sitúa en la Tercera Edad de la Tierra Media, un mundo de fantasía épica en declive. La trama arranca con el descubrimiento de que un anillo aparentemente insignificante, heredado por el hobbit Frodo Bolsón de su tío Bilbo, es en realidad el Anillo Único: un artefacto de poder absoluto forjado por el Señor Oscuro, Sauron, para someter a todos los pueblos libres. La premisa central del cómic sigue la estructura del viaje del héroe, donde Frodo debe abandonar la seguridad de la Comarca para emprender una misión desesperada: transportar el Anillo hasta el Monte del Destino, el único lugar donde puede ser destruido.

El guion de Cuti sintetiza la densa prosa de Tolkien centrándose en la acción y el avance geográfico de la expedición. La historia se divide en las etapas fundamentales del periplo: la reunión en Rivendel, la formación de la Comunidad del Anillo —integrada por representantes de las razas de hombres, elfos, enanos y hobbits— y la posterior fragmentación del grupo tras enfrentarse a las fuerzas de Saruman y los Nazgûl. El cómic abarca los eventos correspondientes a *La Comunidad del Anillo* y gran parte de *Las Dos Torres*, manteniendo un ritmo constante que prioriza la tensión narrativa sobre las digresiones genealógicas del material original.

Apartado Visual y Estilo Artístico

El elemento más distintivo de esta obra es el arte de Luis Bermejo. A diferencia de las interpretaciones visuales más modernas y limpias, Bermejo opta por un estilo sombrío, cargado de texturas y un uso intensivo del claroscuro. Su técnica de dibujo, heredera de la escuela del cómic de terror y aventuras de los años 70, aporta a la Tierra Media una atmósfera de realismo sucio y decadencia que encaja con la amenaza inminente de la guerra.

Los diseños de personajes se alejan de los cánones estéticos actuales. Los orcos y criaturas de Sauron son representados con una fealdad grotesca y orgánica, mientras que los paisajes, desde las minas de Moria hasta las llanuras de Rohan, están dotados de una escala monumental que aprovecha el formato de la página para transmitir la pequeñez

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