El Protagonista (The Leading Man): La dualidad entre el foco y la sombra
*El Protagonista (The Leading Man)* es una obra que se sitúa en la intersección del thriller de espionaje moderno y la sátira de la industria de Hollywood. Escrita por B. Clay Moore e ilustrada por Jeremy Haun, esta serie limitada publicada originalmente por Oni Press propone una premisa tan audaz como irónica: ¿qué pasaría si el espía más eficiente del mundo fuera, al mismo tiempo, la estrella de cine más famosa del planeta?
La narrativa sigue a Nick Walker, un actor de primera línea, un "A-lister" cuyas películas rompen récords de taquilla y cuyo rostro adorna vallas publicitarias en cada rincón del globo. Sin embargo, su carrera cinematográfica es, en realidad, la tapadera más elaborada y costosa de la historia del espionaje. Walker es un operativo de alto nivel especializado en infiltración y recuperación de activos, que utiliza los rodajes internacionales de sus superproducciones como el escenario perfecto para llevar a cabo misiones de alto riesgo.
El guion de B. Clay Moore subvierte las convenciones del género de espías al jugar con la visibilidad. Mientras que el arquetipo de espía tradicional busca la invisibilidad y el anonimato, Nick Walker opera a plena luz del día, rodeado de paparazzi, fans y equipos de producción. La genialidad de la propuesta reside en cómo la fama se convierte en su mejor herramienta de camuflaje: nadie sospecha que el actor que está saltando de un edificio para una escena de acción está, en realidad, escapando con secretos de estado o tecnología experimental. El "ruido" mediático que genera su presencia sirve para ocultar las señales de sus actividades clandestinas.
La estructura del cómic equilibra con precisión dos mundos aparentemente opuestos. Por un lado, asistimos a la superficialidad y las exigencias del estrellato: las negociaciones de contratos, las relaciones públicas y el ego de la industria. Por otro, nos sumergimos en un mundo de espionaje industrial y geopolítico donde un error no significa una mala crítica, sino la muerte o un incidente internacional. Esta dualidad define el conflicto interno de Walker, quien debe mantener una fachada de frivolidad mientras carga con responsabilidades que afectan al equilibrio global.
En el apartado visual, Jeremy Haun realiza un trabajo excepcional al capturar la estética cinematográfica que la historia requiere. Su estilo es limpio, realista y detallado, lo cual es fundamental para que el lector pueda distinguir entre la "actuación" de Walker y su verdadera naturaleza. Haun logra que las secuencias de acción se sientan coreografiadas como un *blockbuster* de gran presupuesto, pero mantiene una sobriedad necesaria en los momentos de tensión política. El diseño de personajes es sólido, logrando que Nick Walker posea ese carisma magnético de las estrellas de los años 40 mezclado con la intensidad de un agente moderno.
Un elemento clave de *El Protagonista* es la gestión de su reparto secundario. Desde los agentes que coordinan sus misiones bajo la apariencia de asistentes personales o representantes, hasta los antagonistas que intentan descifrar qué hay detrás de la sonrisa perfecta del actor. La obra explora cómo el entorno de Walker debe ser cómplice de su doble vida, creando una red de lealtades y secretos que añade capas de complejidad a la trama.
Sin caer en el spoiler, la obra plantea preguntas interesantes sobre la identidad y la autenticidad. En un mundo donde todo es una representación, ¿dónde termina el personaje y dónde empieza el hombre? Nick Walker es un experto en fingir, lo que le convierte en el espía perfecto, pero también plantea el riesgo de perderse en sus propias máscaras.
*El Protagonista (The Leading Man)* es, en definitiva, un cómic de ritmo ágil que deleitará a los seguidores del género de acción y a quienes disfrutan de las historias que diseccionan los mecanismos de la fama. Es una propuesta inteligente que utiliza el artificio de Hollywood para construir un relato de suspense sólido, demostrando que, a veces, el mejor lugar para esconderse es justo debajo de los focos. Una lectura esencial para entender cómo el cómic independiente puede revitalizar tropos clásicos mediante un enfoque conceptual fresco y bien ejecutado.