Hablar de "El Pequeño Capitán Marvel" (conocido originalmente en inglés como *Captain Marvel Jr.*) es adentrarse en una de las páginas más vibrantes y estéticamente influyentes de la Edad de Oro de los cómics. Publicado originalmente por Fawcett Publications en la década de 1940, este título no solo expandió el universo del Capitán Marvel original (Billy Batson), sino que redefinió lo que un "sidekick" o compañero juvenil podía representar en la narrativa gráfica.
La historia nos presenta a Freddy Freeman, un joven vendedor de periódicos cuya vida cambia drásticamente tras un encuentro fortuito y trágico con el villano Capitán Nazi. A diferencia de otros héroes que adquieren sus poderes por accidente científico o herencia divina directa, la transformación de Freddy es un acto de generosidad y sacrificio. Al ser salvado por el Capitán Marvel original, Freddy recibe una porción del poder del mago Shazam. Sin embargo, hay un giro narrativo fascinante: para transformarse, Freddy no pronuncia el nombre del mago, sino el nombre de su mentor: "¡Capitán Marvel!".
Esta premisa establece una dinámica única en el género. Al transformarse, Freddy se convierte en el Pequeño Capitán Marvel, un ser dotado de una fuerza sobrehumana, la capacidad de volar y una resistencia invulnerable, pero que conserva la apariencia de un adolescente eterno, envuelto en un icónico traje azul que contrastaba con el rojo tradicional de Billy Batson.
Lo que realmente diferencia a este cómic de sus contemporáneos es su atmósfera y estilo visual. Mientras que las aventuras de Billy Batson solían tener un tono más caricaturesco, fantástico y humorístico (bajo el pincel de C.C. Beck), las historias del Pequeño Capitán Marvel adoptaron un enfoque mucho más realista y sombrío. Esto se debió en gran medida al arte de Mac Raboy, cuyo estilo detallado, casi fotográfico para la época, dotó a la serie de una elegancia y una seriedad sin precedentes. Las viñetas de Raboy no solo mostraban acción; transmitían una sensación de mitología moderna, donde la anatomía perfecta del héroe se recortaba contra fondos urban