El Papa terrible, escrita por el prolífico Alejandro Jodorowsky y dibujada con maestría por Theo (Theo Caneschi), es una de las obras más crudas y fascinantes del cómic histórico europeo contemporáneo. Publicada originalmente en cuatro álbumes, la serie se sumerge en las entrañas del Renacimiento italiano para narrar el ascenso y el convulso pontificado de Giuliano della Rovere, quien pasaría a la historia como el papa Julio II.
La narrativa comienza en el año 1503, en una Roma asfixiada por la corrupción, el nepotismo y la sombra de los Borgia. Tras la muerte de Alejandro VI, el escenario político es un campo de batalla donde las familias nobles y las potencias extranjeras luchan por el control de la Santa Sede. En este caos emerge la figura de Giuliano della Rovere, un hombre cuya ambición no conoce límites y cuya fe parece estar más depositada en el acero de la espada que en la misericordia divina. Jodorowsky abandona aquí gran parte de su habitual esoterismo psicomágico para centrarse en una crónica política visceral, aunque mantiene su característico interés por los impulsos humanos más oscuros y las contradicciones del alma.
El guion retrata a Julio II no como un pastor de almas, sino como un monarca absoluto y un estratega militar implacable. La obra explora cómo Della Rovere, impulsado por un odio profundo hacia sus predecesores y un deseo ferviente de restaurar la gloria de la Iglesia (y la suya propia), se embarca en una serie de campañas militares para expandir los Estados Pontificios. Es el "Papa Guerrero", un hombre que no duda en vestir la armadura sobre la sotana y liderar personalmente a sus tropas en el asedio de ciudades. Sin embargo, el cómic no se limita a la guerra externa; profundiza en la guerra interna de un hombre atormentado por sus pasiones, sus vicios ocultos y la soledad que conlleva el poder absoluto.
El apartado visual de Theo es, sencillamente, espectacular y fundamental para la inmersión en el relato. Su estilo se aleja de la idealización renacentista para ofrecer un realismo sucio, detallado y opresivo. La arquitectura de Roma y los campos de batalla de Italia están representados con una precisión histórica asombrosa, pero es en la expresividad de los rostros donde Theo brilla con mayor intensidad. Los personajes de El Papa terrible exudan cansancio, ambición, miedo y crueldad. El uso del color y las sombras refuerza la atmósfera de una época donde la belleza del arte (con menciones a figuras como Miguel Ángel) convivía con la brutalidad de las ejecuciones y las intrigas palaciegas.
A lo largo de la obra, se desarrollan temas universales como la corrupción del poder, la hipocresía religiosa y el sacrificio de la humanidad en favor de un legado histórico. Jodorowsky utiliza la figura de Julio II para cuestionar la naturaleza de la autoridad espiritual cuando esta se mezcla con el ansia de dominio terrenal. La relación del Papa con sus colaboradores, sus enemigos y sus propios deseos prohibidos construye un retrato psicológico complejo que huye de los maniqueísmos. No es una hagiografía ni un simple ataque a la Iglesia, sino un estudio sobre un hombre extraordinario y terrible que moldeó el destino de Europa a través de la violencia y la voluntad.
En resumen, El Papa terrible es una obra densa, visualmente impactante y narrativamente audaz. Es un cómic que exige la atención del lector para desentrañar las capas de una trama donde la política y la religión se funden en un abrazo letal. Para los amantes del cómic histórico con un enfoque adulto y sin concesiones, esta serie representa una de las cumbres de la colaboración entre el guion visionario de Jodorowsky y el arte académico y vigoroso de Theo. Una crónica sobre el poder que demuestra que, a menudo, los hombres que se sientan en el trono de San Pedro son los más alejados del reino de los cielos.