El Jabato: La epopeya de la libertad en formato colosal
Hablar de *El Jabato* es invocar uno de los pilares fundamentales de la historieta española, una obra que, junto a *El Capitán Trueno*, definió la educación sentimental y el espíritu de aventura de varias generaciones. En esta edición de "Álbum Gigante", nos encontramos ante una de las mejores formas de revisitar o descubrir las hazañas de este héroe íbero. Creado en 1958 por el guionista Víctor Mora y el dibujante Francisco Darnís para la Editorial Bruguera, este cómic no es solo un producto de su tiempo, sino un testimonio vibrante de la narrativa de aventuras clásica que hoy, gracias a este formato de dimensiones generosas, recupera toda su fuerza visual.
La premisa de *El Jabato* nos sitúa en pleno siglo I d.C., en una Hispania bajo el yugo del Imperio Romano. El protagonista, un campesino pacífico dotado de una fuerza y nobleza extraordinarias, se ve arrastrado a la lucha cuando las legiones romanas asolan su aldea. Capturado y convertido en gladiador, Jabato no tarda en rebelarse contra la injusticia de Roma, convirtiéndose en un fugitivo eterno y en el adalid de todos los pueblos oprimidos que encuentra en su camino. El "Álbum Gigante" recoge precisamente esa esencia de movimiento perpetuo, donde el escenario cambia de las arenas del Coliseo a las selvas africanas, las brumas del norte de Europa o los desiertos de Oriente Próximo.
Uno de los mayores atractivos de esta obra reside en su grupo de personajes secundarios, que aportan el equilibrio perfecto entre la acción épica y el alivio cómico. Acompañando a Jabato encontramos a Taurus, el gigante glotón y leal cuya fuerza bruta solo es superada por su buen corazón y su apetito insaciable. También está Claudia, una joven patricia romana que, movida por el amor y la rectitud moral, abandona su vida de privilegios para seguir a Jabato en su peligrosa errancia, representando el puente entre dos mundos enfrentados. No podemos olvidar a Fideo de Mileto, el poeta y músico cuya lira y versos (a menudo insoportables para sus compañeros) añaden una capa de humor surrealista que oxigena las tramas más tensas.
Desde el punto de vista artístico, el formato "Álbum Gigante" es un regalo para los sentidos. Francisco Darnís, con su trazo detallado y dinámico, logra capturar la majestuosidad de la arquitectura antigua y la crudeza de las batallas campales. En estas páginas de mayor tamaño, el lector puede apreciar mejor la composición de las viñetas y el uso del claroscuro que otorgaba a la serie una atmósfera cinematográfica, muy cercana al género del *peplum* que triunfaba en las pantallas de cine de la época. La narrativa de Víctor Mora, por su parte, destaca por un ritmo trepidante y un mensaje subyacente de libertad y fraternidad universal que, a pesar de la censura de la época, lograba calar hondo en los lectores.
Este volumen no es solo una recopilación de viñetas; es un viaje a una época donde los héroes eran incorruptibles y la aventura no tenía límites geográficos. Al abrir el "Álbum Gigante", el lector se sumerge en un mundo de cuadrigas, asedios a fortalezas inexpugnables y duelos a espada donde el honor siempre está en juego. Es una oportunidad de oro para entender por qué *El Jabato* se convirtió en un fenómeno de masas que trascendió las fronteras españolas.
En conclusión, la sinopsis de este álbum es la de una lucha constante contra la tiranía. Sin caer en el spoiler, podemos decir que cada capítulo contenido en este formato es una lección de resistencia. Jabato y sus amigos no buscan conquistar imperios, sino simplemente ser libres y ayudar a que otros también lo sean. Para el coleccionista, es una pieza de nostalgia imprescindible; para el nuevo lector, es la puerta de entrada a un universo de acción pura que demuestra que los clásicos, cuando están bien construidos, nunca pierden su capacidad de fascinar. La épica de la resistencia íbera nunca lució tan grande como en estas páginas.