El Decalogo

El Decálogo (título original: *Le Décalogue*) es una de las obras más ambiciosas, complejas y mejor orquestadas de la historieta europea contemporánea. Concebida por el guionista francés Frank Giroud, esta serie de diez volúmenes —publicada originalmente entre 2001 y 2003 por la editorial Glénat— se erige como un pilar del género del thriller histórico y teológico, redefiniendo la estructura narrativa en el medio del cómic.

La premisa central de la obra gira en torno a un libro misterioso titulado *Nahik*. Este manuscrito, supuestamente escrito sobre el omóplato de un camello, contiene diez preceptos dictados por el profeta Mahoma a un monje cristiano. Estos mandamientos, sin embargo, difieren de las interpretaciones tradicionales del Islam, proponiendo una visión más humanista y, para muchos, profundamente herética. La existencia de este objeto sagrado y maldito a la vez es el motor que impulsa una trama que atraviesa siglos, continentes y culturas.

Lo que hace que *El Decálogo* sea una pieza excepcional es su estructura cronológica inversa. La serie comienza en el primer volumen, situado en la época contemporánea (finales del siglo XX), y retrocede en el tiempo con cada entrega sucesiva hasta llegar, en el décimo tomo, al origen mismo del manuscrito en el siglo VII. Esta técnica de "cuenta atrás" obliga al lector a realizar un ejercicio de arqueología narrativa: cada volumen responde a las preguntas planteadas en el anterior, pero a su vez genera nuevos interrogantes que solo se resuelven viajando más atrás en el pasado.

Cada uno de los diez álbumes está vinculado a uno de los mandamientos del *Nahik* y funciona como una historia autoconclusiva, con sus propios protagonistas y conflictos. Sin embargo, todos están conectados por la presencia —a veces central, a veces tangencial— del libro *Nahik* y por las consecuencias, a menudo trágicas, que su posesión acarrea. A través de sus páginas, el lector recorre escenarios tan diversos como la Guerra de los Balcanes, la Francia de la posguerra, el Egipto de la campaña napoleónica, la España de la Inquisición o los desiertos de Arabia.

Para llevar a cabo esta monumental tarea, Frank Giroud colaboró con diez dibujantes diferentes, uno para cada tomo. Esta decisión no fue meramente logística, sino artística: cada ilustrador aporta una estética y una atmósfera que se ajustan al periodo histórico y al tono emocional de su respectivo relato. Artistas de la talla de Béhé, De Lazare, Hulet, TBC, Rollin, Gillon, Paul Gillon y otros, prestan su talento para dar vida a esta red de destinos cruzados. A pesar de la diversidad de estilos, la cohesión de la obra se mantiene gracias a la férrea supervisión de Giroud y a la recurrencia de ciertos elementos simbólicos y dinásticos.

Temáticamente, *El Decálogo* es una reflexión profunda sobre la fe, el fanatismo, la manipulación de los textos sagrados y el peso de la herencia. No es solo un cómic de aventuras o de intriga; es un estudio sobre cómo una idea, plasmada en papel, puede alterar el curso de la historia y destruir o salvar vidas a lo largo de las generaciones. La obra cuestiona la verdad histórica y muestra cómo los secretos se transforman en leyendas y las leyendas en dogmas.

En resumen, *El Decálogo* es una obra maestra de la ingeniería narrativa. Su lectura es una experiencia inmersiva que exige atención y recompensa al lector con una trama perfectamente hilada donde nada es casual. Es un testimonio del potencial del cómic para abordar temas de gran calado intelectual y filosófico sin perder el pulso del entretenimiento de alta calidad. Para cualquier estudioso o aficionado al noveno arte, esta serie representa un hito ineludible que demuestra que la ambición literaria y el formato gráfico pueden fusionarse en una armonía absoluta.

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