El Corsario de Hierro – Serie Roja

El Corsario de Hierro: La culminación del tebeo de aventuras en la Serie Roja

Hablar de *El Corsario de Hierro* es invocar la edad de oro del tebeo de aventuras español. Creado en 1970 para la revista *Mortadelo* por el legendario guionista Víctor Mora y el magistral dibujante Ambrós —la misma dupla creativa que dio vida a *El Capitán Trueno*—, este personaje representa la evolución y madurez del género de "capa y espada" en España. La denominada Serie Roja, publicada por la Editorial Bruguera, se convirtió en el formato más icónico para disfrutar de estas peripecias, recopilando las andanzas del héroe en cuadernillos que hoy son piezas de culto para coleccionistas y amantes de la narrativa gráfica.

La trama nos sitúa en el siglo XVII, una época de imperios en conflicto, piratería desenfrenada y horizontes inexplorados. El protagonista, cuyo verdadero nombre es un noble secreto que se revela a medida que avanza la mitología de la serie, es un caballero español que, tras sufrir una profunda injusticia y perder su patrimonio a manos de la corrupción y la tiranía, decide echarse al mar. Sin embargo, no lo hace como un pirata sanguinario, sino como un corsario: un hombre de honor que lucha contra la opresión, defendiendo a los desvalidos y enfrentándose a los abusos de los poderosos, ya sean gobernadores despóticos o piratas sin escrúpulos.

El Corsario de Hierro no viaja solo. Siguiendo la fórmula clásica de Víctor Mora, el héroe se apoya en un grupo de compañeros que aportan equilibrio, humor y fuerza bruta a la narrativa. Por un lado, tenemos a Mac Meck, un gigante escocés de fuerza hercúlea y corazón noble, cuya lealtad es tan inquebrantable como sus puños. Por otro, encontramos al inolvidable Merlini, un mago e ilusionista que, aunque a menudo sus trucos no salen como espera, aporta el ingenio y el alivio cómico necesario en los momentos de mayor tensión. Juntos, a bordo de su navío, el "Rayo", recorren desde las costas del Mediterráneo hasta las exóticas tierras de Oriente, enfrentándose a peligros que van desde abordajes navales hasta intrigas palaciegas.

Lo que hace que la Serie Roja sea tan especial es la capacidad de Víctor Mora para tejer guiones trepidantes que nunca pierden el ritmo. A diferencia de otras obras anteriores, aquí el tono es ligeramente más sofisticado. Los villanos, como el recurrente y sibilino Lord Benbow, no son simples caricaturas de maldad, sino antagonistas con motivaciones claras que ponen a prueba no solo la espada del Corsario, sino también su integridad moral.

En el apartado visual, la Serie Roja es el testamento del genio de Ambrós. En esta etapa de su carrera, el dibujante alcanzó una maestría técnica impresionante. Sus escenas de acción son dinámicas, casi cinematográficas; se puede sentir el crujir de la madera de los barcos y el silbido de los aceros en cada viñeta. Ambrós logra dotar a los personajes de una expresividad única, y su diseño de escenarios —desde selvas asfixiantes hasta castillos europeos— sumerge al lector en una atmósfera de aventura clásica inigualable.

La Serie Roja de *El Corsario de Hierro* no es solo un cómic de acción; es un canto a la libertad y a la justicia. A través de sus páginas, el lector se embarca en un viaje donde los valores de la amistad y la resistencia contra la tiranía son el motor de cada aventura. Sin necesidad de recurrir a la violencia gratuita, Mora y Ambrós construyeron un universo rico, vibrante y profundamente humano que ha resistido el paso de las décadas.

Para cualquier experto o aficionado al noveno arte, esta colección es una parada obligatoria. Representa el perfeccionamiento de una fórmula narrativa que definió a varias generaciones y que, aún hoy, conserva la frescura de las grandes epopeyas. Sumergirse en la Serie Roja es aceptar una invitación a la aventura pura, donde el horizonte siempre promete un nuevo misterio y donde el Corsario de

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