Eddy Current

Publicado originalmente entre 1987 y 1988 por la editorial Mad Dog Graphics, *Eddy Current* es la obra cumbre de Ted McKeever y uno de los pilares más fascinantes del cómic independiente estadounidense de finales de los ochenta. La serie, compuesta por doce números, se aleja de las convenciones del género de superhéroes para adentrarse en un terreno donde el expresionismo visual y la psicología de la alienación convergen en una narrativa cruda y profundamente humanista.

La premisa se centra en Eddy, un paciente de una institución mental que padece un delirio mesiánico. Eddy está convencido de que es un superhéroe y de que el mundo corre un peligro inminente. Su "uniforme" no es una malla de kevlar ni una capa, sino una batería de coche conectada a su pecho mediante cables, un artefacto que él cree que le otorga facultades extraordinarias. La historia arranca un viernes por la noche, cuando Eddy logra escapar del hospital psiquiátrico aprovechando un descuido de la seguridad. Su objetivo es simple pero monumental: tiene exactamente doce horas para salvar al mundo de una destrucción apocalíptica que, según su percepción, ocurrirá a las seis de la mañana del sábado.

A diferencia de las historias de vigilantes convencionales, *Eddy Current* no se desarrolla en una metrópolis brillante, sino en los rincones más sórdidos, industriales y decadentes de una ciudad anónima. El entorno actúa como un reflejo de la psique del protagonista y de la sociedad que lo ha marginado. A lo largo de su odisea nocturna, Eddy se encuentra con una galería de personajes grotescos y desamparados, entre los que destaca Nun, una monja armada y desencantada que se convierte en su improbable compañera de viaje. La dinámica entre ambos sirve para explorar la delgada línea que separa la fe de la locura, y la esperanza del nihilismo.

El apartado visual de Ted McKeever es el elemento que define la identidad de la obra. Con un estilo de dibujo agresivo, caracterizado por un uso magistral del blanco y negro puro, McKeever prescinde de los grises para crear contrastes violentos. Sus figuras son anatómicamente distorsionadas, cargadas de una energía cinética que transmite la inestabilidad mental de Eddy. Las sombras no son solo ausencia de luz, sino masas físicas que devoran los escenarios, creando una atmósfera claustrofóbica y opresiva. Este enfoque expresionista permite que el lector perciba el mundo tal como lo hace el protagonista: un lugar fragmentado, peligroso y al borde del colapso.

Narrativamente, el cómic se estructura como una cuenta atrás en tiempo real. Cada número representa una hora de la noche de Eddy, lo que imprime un ritmo frenético y una sensación de urgencia constante. Sin embargo, McKeever se detiene con frecuencia en momentos de introspección y sátira social. La obra cuestiona qué significa ser "normal" en un mundo que parece haber perdido el rumbo, y si la verdadera locura reside en el individuo que intenta salvar el mundo o en la sociedad que permite su degradación.

*Eddy Current* no ofrece respuestas fáciles ni se apoya en los tropos habituales del género. No hay grandes batallas contra supervillanos, sino enfrentamientos internos y choques brutales con la realidad urbana. Es una exploración sobre la voluntad individual frente a la indiferencia sistémica. La genialidad de la obra reside en cómo logra que el lector empatice con un personaje cuya percepción de la realidad es cuestionable, convirtiendo su delirio en una búsqueda épica por la redención y el propósito.

En resumen, *Eddy Current* es una pieza fundamental del cómic de autor. Es una obra que desafía las etiquetas, moviéndose entre el noir, el surrealismo y la deconstrucción del mito del héroe. Su impacto visual y su profundidad temática la mantienen como una lectura imprescindible para entender la evolución del medio fuera de las grandes corrientes comerciales, consolidando a Ted McKeever como uno de los narradores visuales más originales y viscerales de su generación.

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