DV8, abreviatura de "Deviants", es una de las propuestas más crudas, cínicas y transgresoras que surgieron del sello WildStorm (originalmente parte de Image Comics y luego de DC Comics) durante la segunda mitad de la década de los 90. Creada por el guionista Warren Ellis y el dibujante Humberto Ramos en 1996, la serie nació como un *spin-off* directo de *Gen¹³*, pero con una identidad diametralmente opuesta. Mientras que *Gen¹³* presentaba a un grupo de adolescentes optimistas que escapaban de sus captores para buscar la libertad, *DV8* se centra en aquellos que se quedaron atrás, los que fueron moldeados por el sistema y convertidos en armas sociópatas.
La premisa de la serie se sustenta en el concepto de los "Gen-Active", humanos con habilidades sobrehumanas latentes activadas mediante experimentación gubernamental. El grupo está bajo el control de Ivana Baiul, una exdirectora de Operaciones Internacionales (I.O.) con una ética inexistente, que utiliza a estos jóvenes no para salvar el mundo, sino para consolidar su propio poder político y ejecutar misiones de sabotaje, asesinato y desestabilización. A diferencia de otros equipos juveniles de la época, los miembros de DV8 no son amigos; son rivales, víctimas de abusos psicológicos y, en muchos casos, individuos profundamente perturbados que disfrutan del caos que provocan.
El equipo está liderado por Threshold (Matthew Fairchild), un joven con una fuerza inmensa y la capacidad de manipular la energía, cuya personalidad es la de un matón narcisista y cruel. Junto a él se encuentra su hermana, Bliss, capaz de manipular las emociones y los centros de placer/dolor de los demás, utilizando su poder de forma depredadora. El resto del elenco lo componen personajes con habilidades igualmente inquietantes: Copycat, que puede proyectar su mente en otros y obligarlos a imitar sus acciones (a menudo autolesivas); Frostbite, que absorbe el calor corporal de sus víctimas; Sublime, capaz de alterar su densidad molecular; Evo, un cambiaformas que adopta formas bestiales; y Powerhaus, un gigante que crece en tamaño y fuerza proporcionalmente al daño físico que recibe.
El guion de Warren Ellis en la etapa inicial se aleja de los tropos heroicos para adentrarse en una sátira oscura sobre la cultura de la celebridad, el nihilismo adolescente y la amoralidad de las agencias de inteligencia. La narrativa no busca que el lector empatice con los protagonistas por su nobleza, sino que observe con fascinación morbosa cómo estos jóvenes, dotados de un poder divino pero carentes de guía moral, se destruyen a sí mismos y a su entorno. El arte de Humberto Ramos, con su estilo dinámico y ligeramente deformado ("amerimanga"), acentúa la naturaleza frenética y grotesca de las situaciones.
Años después de su serie original, el título fue revitalizado en 2010 por el guionista Brian Wood y la artista Rebekah Isaacs en la miniserie *DV8: Gods and Monsters*. Esta etapa llevó el concepto un paso más allá, situando al grupo en un mundo prehistórico donde son adorados como deidades por diferentes tribus. Esta obra funciona como un estudio de personajes profundo, analizando cómo cada miembro del equipo utiliza su poder para moldear una sociedad primitiva según sus propios traumas y ambiciones, explorando la naturaleza del poder y la corrupción desde una perspectiva antropológica.
En resumen, *DV8* es una pieza fundamental para entender la evolución del cómic de superhéroes en los años 90, marcando la transición hacia historias más adultas, políticas y psicológicamente complejas. Es una obra que disecciona la figura del "superhumano" no como un ideal a seguir, sino como un error biológico y social, un subproducto de la ambición militarista y la negligencia humana. Para el lector interesado en el universo WildStorm, *DV8* ofrece la visión más oscura y honesta de lo que significa ser joven,