Dungeons & Dragons: Un Oscuro Deseo (originalmente publicada como *At the Spine of the World*) representa una de las incursiones más atmosféricas y psicológicas dentro de la vasta línea de cómics basados en la franquicia de Wizards of the Coast. Escrita por el equipo creativo compuesto por AJ Mendez y Aimee Garcia, y con el arte dinámico de Martin Coccolo, esta obra se aleja de las aventuras de capa y espada más luminosas para sumergir al lector en el gélido y opresivo entorno del Valle del Viento Helado, una de las regiones más icónicas de los Reinos Olvidados.
La trama se sitúa en un momento crítico para la región. Una tormenta de nieve sobrenatural, que parece no tener fin, ha envuelto las Diez Ciudades, aislándolas del resto del mundo y condenando a sus habitantes a una muerte lenta por inanición o congelamiento. En este escenario de desesperación absoluta, la narrativa nos presenta a un grupo de aventureros cuya diversidad de habilidades es solo superada por la complejidad de sus trasfondos personales. El equipo está formado por Runa, una bárbara humana de fuerza prodigiosa; Saarvin, un explorador dracónido con un sentido del deber pragmático; Patience, una tiefling bruja que oculta tanto poder como secretos; Amos, un clérigo humano que busca redención; y Belvyre, un mago gnomo cuya sed de conocimiento suele ser el motor de sus problemas.
El conflicto central de la obra no solo reside en la lucha contra los elementos o las criaturas que acechan en la ventisca, sino en el descubrimiento de un material sumamente peligroso: el chardalyn. Este cristal de hielo negro, imbuido de una magia antigua y malévola, tiene la capacidad de corromper la mente de quienes entran en contacto con él. El título "Un Oscuro Deseo" hace referencia directa a este fenómeno, ya que el mineral actúa como un espejo distorsionado que amplifica las ambiciones, miedos y deseos más profundos de los personajes, llevándolos al borde de la locura.
A medida que el grupo se adentra hacia la Columna del Mundo en busca de una mítica ciudad perdida que podría contener la clave para detener el invierno eterno, la historia se transforma en un thriller de supervivencia. La desconfianza empieza a calar hondo entre los protagonistas, obligando al lector a cuestionar quién está actuando por voluntad propia y quién está siendo manipulado por la influencia del chardalyn. Esta tensión psicológica eleva el cómic por encima de la media, ya que el verdadero enemigo no es siempre un monstruo con garras, sino la propia fragilidad de la psique humana frente a una tentación oscura.
Visualmente, el trabajo de Martin Coccolo es excepcional. Logra capturar la inmensidad desoladora de los paisajes árticos de Faerûn, utilizando una paleta de colores que transmite el frío cortante y la oscuridad creciente. El diseño de los personajes es detallado y funcional, permitiendo que las escenas de acción sean fluidas y fáciles de seguir, mientras que los momentos