Doctor Who – Una vida de cuentos de hadas

Doctor Who: Una vida de cuentos de hadas (*A Fairy Tale Life*) representa una de las incursiones más lúcidas y estilísticamente coherentes dentro del universo expandido de la franquicia durante la era del Undécimo Doctor. Publicada originalmente por IDW Publishing y escrita por Matt Sturges, con arte de Kelly Yates, esta miniserie de cuatro números logra capturar la esencia de la etapa televisiva liderada por Steven Moffat, donde la ciencia ficción se entrelaza de forma casi indistinguible con la fantasía onírica.

La premisa sitúa al Doctor y a su acompañante, Amy Pond, en un escenario que desafía la lógica racional del Señor del Tiempo: un planeta que parece ser, literalmente, un reino de cuentos de hadas. Al salir de la TARDIS, los protagonistas no se encuentran con la habitual distopía tecnológica o un paisaje alienígena hostil, sino con un mundo de caballeros con armaduras relucientes, dragones que custodian tesoros, princesas en apuros y castillos que desafían la gravedad. Para Amy, cuya infancia estuvo marcada por la figura del "Doctor del Progreso" como un personaje de leyenda, este entorno resulta extrañamente familiar y encantador. Sin embargo, para el Doctor, la perfección estética y narrativa de este mundo es la primera señal de alarma.

El guion de Matt Sturges se aleja de la estructura procedimental estándar para sumergirse en una exploración sobre la naturaleza de las historias. El conflicto central no reside únicamente en una amenaza física, sino en la sospecha de que las leyes de la física han sido sustituidas por las leyes de la narrativa. En este planeta, las cosas no suceden porque haya una relación de causalidad científica, sino porque "así es como debe ser en un cuento". El Doctor, actuando como el escéptico definitivo en un entorno que parece diseñado para complacer su propia excentricidad, comienza a investigar qué hay detrás del "Glimmer", la fuerza o entidad que mantiene esta realidad idílica.

Uno de los puntos fuertes de esta obra es la caracterización del Undécimo Doctor. Sturges logra replicar su verborrea frenética, su curiosidad infantil y esa melancolía subyacente de quien ha visto el fin del universo demasiadas veces. Por otro lado, Amy Pond no es una mera observadora; su conexión emocional con el concepto de "cuento de hadas" —siendo ella misma "la chica que esperó"— aporta una capa de profundidad que resuena con su arco argumental en la serie de televisión. La dinámica entre ambos se pone a prueba cuando la fachada de este mundo perfecto empieza a agrietarse, revelando que toda utopía narrativa suele esconder un precio oscuro o una verdad artificial.

Visualmente, el trabajo de Kelly Yates es fundamental para el éxito de la propuesta. Su estilo, caracterizado por líneas limpias y una estética ligeramente *cartoon*, se aleja del realismo fotográfico para abrazar la naturaleza fantástica del relato. Yates consigue que los elementos clásicos del folclore europeo se sientan orgánicos en un contexto de *Doctor Who*, utilizando el color para diferenciar la calidez engañosa del reino de la frialdad de la verdad que el Doctor intenta desenterrar. El diseño de las criaturas y los entornos refuerza la sensación de que estamos ante una realidad construida, casi como un escenario teatral de dimensiones planetarias.

Sin entrar en detalles que arruinen la experiencia de lectura, la trama avanza a través de una serie de encuentros con arquetipos clásicos: el héroe valiente pero limitado, el villano que cumple una función estructural y el misterio de por qué nadie en este mundo parece cuestionar la falta de libre albedrío. El cómic plantea preguntas interesantes sobre el escapismo: ¿es preferible vivir en una mentira hermosa y predecible o en una realidad caótica y peligrosa?

Doctor Who: Una vida de cuentos de hadas es, en definitiva, una pieza esencial para los seguidores de la etapa de Matt Smith. No solo funciona como una aventura autoconclusiva de gran calidad, sino que profundiza en la tesis de que el Doctor es, en esencia, un contador de historias que viaja en una caja azul. Es un análisis metatextual sobre el poder de los mitos, envuelto en una aventura espacial que respeta la inteligencia del lector y expande el mito del Señor del Tiempo sin traicionar sus raíces de ciencia ficción. Una obra que demuestra que, a veces, para encontrar la verdad, el Doctor debe enfrentarse primero a la ficción más absoluta.

Deja un comentario