Doctor Who: Los Cuatro Doctores es una de las obras más ambiciosas y celebradas dentro de la etapa de Titan Comics con la licencia de la mítica serie de la BBC. Publicada originalmente en 2015 como un evento especial de verano, esta miniserie de cinco números logra lo que muchos seguidores de la franquicia siempre anhelan: un cruce de caminos entre las distintas encarnaciones del Señor del Tiempo. La obra cuenta con el guion de Paul Cornell, un veterano de la franquicia tanto en televisión como en literatura, y el arte de Neil Edwards, cuyo estilo detallado es fundamental para capturar la esencia de los actores originales.
La premisa de la historia se sitúa en un punto de convergencia temporal inusual. El Décimo, el Undécimo y el Duodécimo Doctor se encuentran en un café de París, un lugar que parece estar fuera del flujo normal del tiempo. Sin embargo, este encuentro no es fortuito ni amistoso en su origen. La trama se desencadena cuando Clara Oswald, la acompañante del Duodécimo Doctor, descubre una fotografía imposible que muestra a las tres encarnaciones juntas en un evento que nunca debería haber ocurrido. Acompañando a sus respectivos Doctores están Gabby Gonzalez (compañera del Décimo en los cómics) y Alice Obiefune (compañera del Undécimo), lo que añade una capa extra de dinamismo al grupo, ya que las tres mujeres deben mediar entre las personalidades a menudo chocantes de sus respectivos Señores del Tiempo.
El título, "Los Cuatro Doctores", plantea un misterio desde el inicio, ya que visualmente el protagonismo recae en las versiones de David Tennant, Matt Smith y Peter Capaldi. La cuarta figura en discordia es el Doctor de la Guerra (interpretado en pantalla por John Hurt), cuya presencia planea sobre la narrativa como una sombra o un recordatorio de los traumas pasados de Gallifrey. La trama explora una profecía que advierte sobre un momento en el que tres Doctores se encuentran y, debido a sus diferencias y desconfianzas mutuas, desencadenan un evento catastrófico que altera la realidad misma.
Paul Cornell utiliza este escenario para profundizar en la psicología del personaje. El guion brilla al diferenciar claramente las voces de cada Doctor: la energía romántica y culposa del Décimo, el entusiasmo casi infantil pero calculador del Undécimo, y la aspereza pragmática y existencialista del Duodécimo. El conflicto central no solo proviene de una amenaza externa —que involucra a los Segadores (Reapers), aquellas criaturas multidimensionales que aparecen cuando se crea una paradoja temporal— sino de la incapacidad de los Doctores para trabajar juntos sin cuestionar las decisiones de sus versiones pasadas o futuras.
A nivel visual, Neil Edwards realiza un trabajo técnico sobresaliente. Dibujar a personajes basados en actores reales es un desafío constante en el mundo del cómic, pero Edwards logra un equilibrio entre el parecido físico y la expresividad necesaria para la narrativa secuencial. Los escenarios espaciales y las representaciones de la tecnología de los Señores del Tiempo mantienen la estética de la serie moderna, mientras que el diseño de las criaturas y las anomalías temporales aprovecha la libertad que ofrece el papel, permitiendo escalas que serían difíciles de producir en televisión.
El cómic también funciona como un punto de entrada ideal para los lectores que conocen la serie pero no han explorado las viñetas. No requiere un conocimiento exhaustivo de las colecciones individuales de cada Doctor de Titan Comics, aunque recompensa a quienes las siguen. La historia se centra en el concepto de la "línea de tiempo alternativa" y en cómo un solo momento de duda o una decisión diferente podría haber cambiado el destino del universo. Sin entrar en detalles que arruinen la experiencia, la trama gira en torno a un "punto de inflexión" en la historia del Doctor, obligando a las tres encarnaciones a enfrentarse a sus propios fracasos y a la posibilidad de un futuro oscuro.
En resumen, Doctor Who: Los Cuatro Doctores es un ejercicio de orfebrería narrativa que respeta el canon de la serie mientras expande sus posibilidades. Es una historia sobre la identidad, la redención y la importancia de los acompañantes como el ancla moral del Doctor. La obra logra capturar la épica de los episodios especiales de aniversario de la televisión, ofreciendo un ritmo cinematográfico y un misterio que mantiene la tensión hasta la última página, consolidándose como una pieza esencial en la mitología expandida del Señor del Tiempo.