Doctor Who Classics Vol. 2 representa un documento histórico y artístico fundamental para los seguidores de la narrativa secuencial y los entusiastas de la ciencia ficción británica. Este volumen, publicado originalmente por IDW Publishing, recopila una de las etapas más laureadas y visualmente impactantes de la tira cómica de *Doctor Who Magazine* (originalmente *Doctor Who Weekly*), centrada específicamente en la encarnación más icónica de la serie clásica: el Cuarto Doctor, interpretado en pantalla por Tom Baker.
La relevancia de este tomo reside en su equipo creativo, una alineación de gala que definió el estándar del cómic británico de finales de los años 70 y principios de los 80. En el guion encontramos a figuras de la talla de Pat Mills y John Wagner, los arquitectos de *2000 AD* y creadores de *Judge Dredd*, quienes inyectaron una sensibilidad más cruda, dinámica y satírica a las aventuras del Señor del Tiempo. En el apartado visual, el volumen cuenta con el arte de un joven Dave Gibbons, años antes de alcanzar el estrellato mundial con *Watchmen*. El dibujo de Gibbons en estas páginas es una lección de narrativa visual, caracterizado por una limpieza de línea, un diseño de tecnología retrofuturista y una expresividad que captura a la perfección la excentricidad del Doctor de Baker.
El contenido de este segundo volumen se aleja de las limitaciones presupuestarias de la televisión de la época. Mientras que la serie de la BBC debía lidiar con decorados de cartón-piedra, el cómic aprovecha la libertad del medio para presentar escalas épicas. La recopilación incluye arcos argumentales fundamentales como *The Iron Legion*, *City of the Damned* y *The Star Beast*. En estas historias, el Doctor se enfrenta a amenazas que van desde legiones romanas cibernéticas en dimensiones paralelas hasta horrores góticos en ciudades distópicas. Es particularmente notable la inclusión de *The Star Beast*, historia que introduce a Beep the Meep, un personaje cuya relevancia ha trascendido décadas hasta ser adaptado recientemente a la televisión.
Narrativamente, el volumen destaca por su capacidad para expandir el mito de Gallifrey sin perder el sentido de la maravilla. El Doctor de Mills y Wagner es un aventurero cósmico más físico y directo que su contraparte televisiva, moviéndose a través de tramas que mezclan la ciencia ficción dura con el surrealismo y el horror social. Las historias funcionan como relatos autoconclusivos dentro de una gran cronología, permitiendo al lector sumergirse en la atmósfera de la era sin necesidad de un conocimiento enciclopédico previo, aunque los expertos apreciarán las sutiles referencias al canon establecido.
Un aspecto técnico crucial de esta edición de IDW es la remasterización cromática. Originalmente publicadas en blanco y negro en las páginas de la revista británica, estas tiras fueron coloreadas por Charlie Kirchoff para esta edición "Classics". El trabajo de color busca respetar la estética de la época, aportando una nueva dimensión a los detallados fondos de Gibbons y resaltando la psicodelia inherente a los viajes espaciales del Cuarto Doctor. Para el purista, el color ofrece una perspectiva fresca; para el nuevo lector, facilita una transición visual más contemporánea.
En resumen, *Doctor Who Classics Vol. 2* no es solo un ejercicio de nostalgia, sino una exhibición de maestría en el medio del cómic. Es la intersección donde la sensibilidad del cómic de acción británico de los 70 se encuentra con la mitología de la serie de ciencia ficción más longeva del mundo. La obra ofrece una visión expandida del universo del Doctor, permitiendo que la imaginación de autores como Gibbons y Mills vuele sin las restricciones de un plató de televisión, consolidando estas historias no como simples derivados, sino como pilares esenciales de la narrativa de *Doctor Who*. Es una pieza imprescindible para entender por qué el Cuarto Doctor sigue siendo el estándar de oro para muchos, y cómo el cómic puede elevar una franquicia mediática a nuevas cotas de creatividad visual.