Diente de oso

Diente de oso (*Dent d'ours*), escrita por el guionista Yann y dibujada por Alain Henriet, es una de las obras más sólidas y emocionalmente complejas del cómic francobelga contemporáneo. Publicada originalmente por Dupuis y editada en España por Norma Editorial, esta serie de seis álbumes se aleja de los tropos habituales del género bélico para ofrecer un relato que combina la precisión técnica de la aviación con un drama humano profundo sobre la lealtad, la identidad y la pérdida de la inocencia.

La narrativa se estructura en torno a tres personajes centrales: Max, Werner y Hanna. La historia comienza en la década de 1930, en la región de Silesia, donde estos tres amigos inseparables comparten un sueño común: volar. Unidos por un pacto de infancia simbolizado por un amuleto de diente de oso, los jóvenes observan con fascinación el desarrollo de los planeadores y los primeros motores, ajenos al oscuro horizonte político que se cierne sobre Alemania. Sin embargo, el ascenso del nazismo actúa como un prisma que refracta sus destinos en direcciones opuestas y trágicas.

El conflicto central de la obra reside en la identidad de sus protagonistas frente a la maquinaria del Tercer Reich. Max, de origen judío, se ve obligado a huir de su hogar para escapar de la persecución, terminando finalmente en los Estados Unidos. Por el contrario, Werner y Hanna, arrastrados por el fervor nacionalista y su ambición de pilotar, se integran en las estructuras militares alemanas. Hanna, basada parcialmente en la figura histórica de Hanna Reitsch, destaca como una piloto excepcional y fanática, mientras que Werner se convierte en un oficial de la Luftwaffe, atrapado entre su deber y los recuerdos de su amistad pasada.

La trama principal se sitúa en 1945, durante los estertores de la Segunda Guerra Mundial. Max, ahora convertido en un agente de la inteligencia estadounidense y piloto de la OSS, es enviado en una misión secreta y suicida tras las líneas enemigas. Su objetivo es infiltrarse en el corazón del programa de armas secretas de la Alemania nazi (las *Wunderwaffen*) para sabotear un proyecto que podría cambiar el curso de la guerra: un bombardero suborbital diseñado para atacar Nueva York. El drama alcanza su punto álgido cuando Max descubre que los pilotos encargados de ejecutar ese ataque final son, precisamente, sus antiguos amigos de la infancia.

Estructuralmente, Yann utiliza con maestría el recurso del *flashback*. La narración salta constantemente entre la crudeza de la guerra en 1945 y la nostalgia de los años 30. Estos saltos temporales no son meros rellenos biográficos; sirven para contrastar la pureza de los sueños infantiles con la corrupción moral que impone el conflicto armado. El lector asiste a la transformación de unos niños que solo querían tocar el cielo en piezas de una maquinaria de destrucción masiva.

En el apartado visual, Alain Henriet realiza un trabajo de documentación exhaustivo. Su estilo, heredero de la línea clara pero con un realismo sucio y detallado, brilla especialmente en las secuencias aéreas. Los aviones, desde los planeadores de madera hasta los prototipos de ala volante como el Horten Ho 229, están dibujados con una precisión técnica que satisfará a los entusiastas de la aeronáutica. No obstante, Henriet no descuida la expresividad facial, logrando transmitir el desgaste psicológico y el horror en los rostros de los personajes. El color de Usagi refuerza esta atmósfera, utilizando paletas frías y opresivas para el frente de guerra y tonos más cálidos, aunque melancólicos, para los recuerdos de Silesia.

*Diente de oso* no es solo un cómic sobre aviones o batallas; es una exploración sobre cómo las ideologías pueden destruir los vínculos más elementales. La obra plantea preguntas incómodas sobre la responsabilidad individual y el coste de la supervivencia. Sin caer en maniqueísmos simplistas, Yann y Henriet logran que el lector empatice con la tragedia de tres seres humanos cuyas vidas fueron secuestradas por la historia, convirtiendo este título en una lectura imprescindible para entender la madurez del cómic histórico actual.

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