Devil

*Devil*, la obra escrita e ilustrada por el mangaka Torajiro Kishi y publicada en el mercado occidental por Dark Horse Comics en colaboración con el estudio de animación Madhouse, representa una incursión estilizada y visceral en el género del horror biológico y la ciencia ficción contemporánea. A diferencia de otras obras que exploran el mito del vampirismo desde una perspectiva romántica o gótica, *Devil* se posiciona firmemente en un entorno de realismo sucio y conspiración gubernamental, donde la evolución humana se encuentra en una encrucijada violenta provocada por un agente patógeno.

La premisa central gira en torno a la aparición del virus "Devil", una cepa biológica de origen incierto que altera drásticamente la fisiología de los infectados. Aquellos que contraen el virus no mueren ni se convierten en autómatas sin cerebro; en su lugar, experimentan una mutación que les otorga capacidades físicas sobrehumanas, una regeneración acelerada y una agudeza sensorial sin precedentes. Sin embargo, este salto evolutivo tiene un precio devastador: una sed insaciable de sangre humana y una inestabilidad mental que a menudo conduce a brotes de violencia psicótica. La narrativa no trata a estos seres como criaturas sobrenaturales, sino como anomalías biológicas que la ciencia moderna intenta comprender y, sobre todo, contener.

La historia sigue a dos protagonistas principales que operan en los márgenes de la legalidad y la seguridad nacional: Maru y Kay. Maru es un individuo de una fuerza física imponente que posee una conexión intrínseca con el virus, lo que le permite enfrentarse a los infectados en igualdad de condiciones. Kay, por su parte, actúa como el cerebro táctico y la investigadora, aportando el rigor analítico necesario para navegar en un mundo donde las fronteras entre las víctimas y los victimarios son difusas. Ambos trabajan para una organización especializada en la caza y neutralización de los "Devils" que han perdido el control, operando en una zona gris ética donde la supervivencia de la especie justifica métodos extremos.

El conflicto se intensifica cuando la propagación del virus deja de ser una serie de incidentes aislados para convertirse en una amenaza sistémica. La trama se sumerge en una red de secretos corporativos y experimentos fallidos, sugiriendo que el virus "Devil" podría no ser un accidente de la naturaleza, sino un arma biológica diseñada con propósitos oscuros. A medida que Maru y Kay profundizan en su misión, se encuentran con una facción de infectados que han logrado mantener su raciocinio y que buscan un lugar en la cadena alimenticia, desafiando la hegemonía de la humanidad pura.

Visualmente, el cómic es una exhibición del talento de Torajiro Kishi. Su estilo se caracteriza por una línea limpia pero dinámica, con un uso magistral de las sombras y el espacio negativo que acentúa la atmósfera opresiva de la obra. Las secuencias de acción están coreografiadas con una fluidez casi cinematográfica, herencia directa de la influencia de Madhouse en el proyecto. El diseño de los personajes y de las transformaciones biológicas evita los tropos habituales del género, optando por una estética más orgánica y perturbadora que refuerza la sensación de peligro constante.

*Devil* no se pierde en digresiones innecesarias ni en subtramas románticas que suavicen el impacto de su propuesta. Es un cómic directo, centrado en la tensión constante y en la exploración de la naturaleza humana bajo presión extrema. La obra plantea preguntas incómodas sobre la identidad y la moralidad: ¿sigue siendo humano alguien que necesita

Deja un comentario