Dark Gods

Dark Gods, escrita por Justin Jordan e ilustrada por German Erramouspe, es una obra que se inscribe dentro de la tradición más cruda y transgresora de la editorial Avatar Press. Enmarcada en el género del horror cósmico contemporáneo, la serie propone una revisión nihilista de los mitos de la creación y la fragilidad de la civilización humana frente a fuerzas que escapan a su comprensión. La premisa se aleja de la benevolencia divina para explorar un panteón de entidades primordiales que no solo son hostiles, sino que consideran nuestra realidad como un territorio que les pertenece por derecho ancestral.

La narrativa se centra en el retorno de "Los Primeros", deidades que existieron mucho antes de que la humanidad diera sus primeros pasos y que fueron desterradas a los márgenes de la existencia. Estos dioses no son figuras de mármol ni arquetipos morales; son encarnaciones del caos, el exceso y la depravación. Su regreso no es un evento sutil, sino una ruptura violenta en el tejido de la cotidianidad. A medida que estas entidades comienzan a filtrarse de nuevo en nuestro mundo, la realidad misma empieza a erosionarse, manifestándose a través de brotes de locura colectiva, violencia extrema y alteraciones físicas grotescas en aquellos que entran en contacto con su influencia.

Para contrarrestar esta amenaza inminente, la historia nos presenta a "The Storm" (La Tormenta), una organización clandestina que ha operado en las sombras durante siglos. Su misión es simple pero hercúlea: actuar como el último dique de contención contra el regreso de los Dioses Oscuros. El protagonista, Murdock, es un operativo veterano de este grupo, un hombre endurecido por décadas de enfrentamientos contra lo inexplicable. A través de su perspectiva, el lector comprende que la lucha no es solo física, sino conceptual. Los miembros de La Tormenta no son héroes en el sentido tradicional; son individuos pragmáticos y a menudo despiadados que entienden que, para combatir monstruos, deben estar dispuestos a sacrificar su propia humanidad.

El guion de Justin Jordan destaca por su capacidad para construir una mitología propia que se siente antigua y aterradora. No se detiene en explicaciones innecesarias, prefiriendo que el horror emane de la atmósfera y de la escala de la amenaza. La estructura de la obra se divide en la investigación de los "puntos de ruptura" donde los dioses intentan cruzar y las batallas desesperadas por cerrar esas brechas. Existe una sensación constante de fatalismo; la sensación de que La Tormenta solo está retrasando lo inevitable en un mundo que ha olvidado cómo temer a lo que acecha en la oscuridad.

Visualmente, el trabajo de German Erramouspe es fundamental para la identidad de Dark Gods. Siguiendo la línea estética de Avatar Press, el dibujo es detallado, visceral y no escatima en representar la deformidad y el gore. El diseño de los dioses y sus heraldos huye de los tropos habituales, optando por formas orgánicas perturbadoras que evocan una sensación de rechazo instintivo. La narrativa visual refuerza la idea de que la presencia de estas deidades es incompatible con las leyes de la física y la biología humana, convirtiendo cada aparición en un espectáculo de horror corporal.

En resumen, Dark Gods es un cómic que explora el miedo a lo desconocido y la insignificancia del ser humano en el orden cósmico. Es una obra que prescinde de florituras heroicas para centrarse en la brutalidad de una guerra secreta donde las bajas son totales y la victoria es, en el mejor de los casos, temporal. Para el lector que busca una historia de horror sobrenatural sin concesiones, con una mitología densa y un tono marcadamente adulto, esta obra ofrece una inmersión profunda en un apocalipsis silencioso que amenaza con devorar la cordura del mundo. La serie funciona como un recordatorio de que, en el universo de Jordan, los dioses no exigen adoración, sino la aniquilación total de todo lo que hemos construido.

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