Publicado en 1995, el crossover Cyblade / Shi representa uno de los hitos más significativos de la era dorada del cómic independiente estadounidense de los años noventa. Este número único (one-shot) fue el resultado de una colaboración estratégica entre Top Cow Productions (bajo el paraguas de Image Comics) y Crusade Comics, uniendo a dos de las heroínas más icónicas y visualmente distintivas de sus respectivos universos: Dominique Thiebaut, conocida como Cyblade, y Ana Ishikawa, bajo el manto de Shi.
La narrativa se sitúa en un contexto donde la tecnología de vanguardia y las tradiciones ancestrales colisionan. Cyblade, un pilar fundamental del equipo Cyberforce, es una mutante con la capacidad de generar y proyectar cuchillas de energía electromagnética a través de sus dedos. Su trasfondo está ligado a la lucha contra la corporación Cyberdata, una entidad global que utiliza la cibernética para esclavizar a individuos con habilidades especiales. Por su parte, Shi es una guerrera de ascendencia japonesa-americana, cuya vida está regida por el código del Bushido y una búsqueda incesante de justicia y equilibrio espiritual. Armada con su característica naginata, Shi opera en las sombras de Nueva York, enfrentándose a organizaciones criminales y clanes que amenazan el honor de su linaje.
La trama arranca cuando una serie de operaciones encubiertas de Cyberdata comienzan a interferir con los intereses y el territorio que Ana Ishikawa ha jurado proteger. La organización tecnológica, en su afán de expansión y experimentación, cruza caminos con el submundo criminal que Shi vigila de cerca. Este conflicto de intereses actúa como el catalizador para el encuentro entre ambas protagonistas. Fiel a la estructura clásica de los crossovers de la época, el primer contacto entre Cyblade y Shi no es amistoso; nace de un malentendido táctico y una desconfianza mutua que desemboca en un enfrentamiento físico donde ambas demuestran la letalidad de sus habilidades.
Sin embargo, la sinopsis se aleja del simple combate para explorar la necesidad de una alianza. Al descubrir que comparten un enemigo común cuyas ambiciones superan la capacidad de respuesta individual de cada una, Dominique y Ana deben forjar una tregua incómoda pero necesaria. La historia profundiza en el contraste de sus metodologías: mientras Cyblade representa la eficiencia táctica, el análisis computarizado y la potencia de fuego post-humana, Shi aporta la disciplina marcial, la intuición estratégica y una conexión profunda con la historia y la tradición.
El guion, desarrollado por figuras clave como Marc Silvestri y Brian Haberlin, logra equilibr