CP 701

CP 701, la obra de Chema Peral publicada por la editorial Apa Apa Cómics, se sitúa en la vanguardia del cómic contemporáneo español, alejándose de las estructuras narrativas convencionales para ofrecer una experiencia puramente visual y atmosférica. Como experto en el medio, es necesario abordar esta obra no solo como una historia de ciencia ficción, sino como un ejercicio de diseño, ritmo y narrativa muda que desafía la percepción del lector sobre el espacio y la identidad.

La trama nos introduce en un entorno aséptico, una suerte de complejo industrial o estación tecnológica de diseño minimalista y geométrico. El protagonista, que da nombre al título, es una figura enigmática, un operario o autómata cuya fisonomía —un traje integral con un casco que oculta cualquier rasgo humano— refuerza la sensación de despersonalización y aislamiento. La obra sigue la jornada de este personaje a través de una serie de estancias interconectadas, pasillos infinitos y maquinaria inescrutable, donde el silencio es el motor principal de la narración.

Desde el punto de vista técnico, Peral utiliza una narrativa muda (o *pantomime comic*) de una precisión quirúrgica. Al prescindir totalmente de globos de texto, cartuchos de narración o diálogos, el peso de la historia recae en la composición de la página y en la secuencialidad de las acciones. Cada viñeta funciona como un engranaje dentro de un mecanismo mayor. El autor emplea una línea clara, extremadamente limpia, que elimina cualquier detalle superfluo para centrarse en la interacción del cuerpo con el entorno. El uso del color es igualmente estratégico: una paleta limitada que no busca el realismo, sino la creación de un estado de ánimo específico, una frialdad tecnológica que envuelve al lector.

El escenario de *CP 701* es, en sí mismo, un personaje. No estamos ante una ciencia ficción de batallas espaciales o tecnología orgánica, sino ante una estética de "no-lugares". Son espacios funcionales, vacíos de calidez, que evocan una sensación de rutina eterna. La obra explora la relación entre el individuo y la estructura que lo contiene. El protagonista realiza tareas que parecen carecer de un propósito evidente para el observador externo, pero que son ejecutadas con una parsimonia y una dedicación que sugieren una programación profunda o una aceptación absoluta de su rol en el sistema.

El ritmo de lectura es pausado. Peral obliga al lector a detenerse en los cambios sutiles de perspectiva y en el movimiento de los objetos. Hay una cualidad hipnótica en la repetición de las formas y en la simetría de las composiciones. Esta repetición no es gratuita; sirve para construir una tensión latente, una curiosidad sobre qué hay más allá de los muros de ese complejo o qué ocurriría si el ciclo se rompiera. La obra juega con la idea del bucle y la automatización, planteando preguntas implícitas sobre la alienación laboral y la pérdida de la individualidad en entornos altamente tecnificados.

En resumen, *CP 701* es un cómic que requiere una participación activa. No entrega respuestas masticadas ni utiliza recursos dramáticos fáciles. Su fuerza reside en su capacidad para generar una atmósfera de extrañeza y fascinación mediante el control absoluto del lenguaje visual. Es una pieza esencial para entender las nuevas corrientes del cómic independiente, donde la forma y el fondo se fusionan para explorar conceptos existenciales a través de la geometría y el silencio. Una obra que demuestra que, en el noveno arte, la ausencia de palabras puede ser el vehículo más potente para transmitir la complejidad de una realidad fragmentada y tecnológica.

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